El primer ministro polaco Donald Tusk anunció el cierre temporal de todos los pasos fronterizos con Bielorrusia, incluyendo cruces ferroviarios, desde la medianoche del jueves hasta el viernes, en respuesta a las maniobras militares conjuntas Zapad-2025 entre Rusia y Bielorrusia. La medida busca garantizar la seguridad nacional ante un escenario de alta tensión en la región.
“Los agresivos ejercicios militares ruso-bielorrusos ‘Zapad’ comienzan el viernes; por lo tanto, cerraremos las fronteras”, declaró Tusk desde Varsovia tras un Consejo de Ministros, subrayando la preocupación por posibles provocaciones y violaciones fronterizas.
Zapad-2025: entre tropas y simulacros nucleares
Los ejercicios Zapad-2025 se desarrollarán entre el 12 y 16 de septiembre, con la participación de entre 13.000 y 30.000 tropas de Rusia y Bielorrusia. Cerca de 6.000 efectivos operarán en territorio bielorruso, en la estratégica franja del corredor de Suwalki, que conecta Polonia con los países bálticos.
El ministro de Defensa bielorruso señaló que los simulacros incluirán escenarios con posible uso de armas nucleares y misiles hipersónicos, lo que ha elevado la alarma en la OTAN y países vecinos como Lituania y Letonia, que reforzarán sus fronteras durante los ejercicios.
Reacción de la OTAN y países bálticos
La OTAN realizará simulacros simultáneos en el lado de la frontera, mientras Lituania confirmó que incrementará sus controles ante el riesgo de movimientos hostiles. La tensión también aumenta por incidentes recientes, como la caída de drones bielorrusos en territorio polaco y la detención de un ciudadano polaco acusado de espionaje.
El presidente polaco Karol Nawrocki advirtió que Rusia podría planear nuevas invasiones, en referencia al conflicto de Ucrania, y pidió cautela ante las intenciones del presidente Vladimir Putin.
Contexto migratorio y seguridad fronteriza
Además de la amenaza militar, Polonia enfrenta presión migratoria con casi 13.800 intentos de cruce ilegal entre junio y agosto de 2025, el doble que el año anterior. Por ello, se extendió la exclusión de tráfico en una amplia zona fronteriza hasta diciembre.
Lituania también planea invertir 1.100 millones de euros en la próxima década para fortificar su frontera, destinando 800 millones específicamente a sistemas antitanque y de contramovilidad. Estas medidas buscan disuadir cualquier movimiento de tropas hostiles y garantizar la seguridad regional.
Implicaciones regionales y geopolíticas
El cierre de la frontera polaco-bielorrusa refleja una escalada en las tensiones de Europa del Este y subraya la importancia estratégica del corredor de Suwalki. Además, los ejercicios Zapad-2025 y la posibilidad de uso nuclear generan preocupación en Bruselas y Washington, que siguen de cerca la evolución de la seguridad europea.
Analistas señalan que estas maniobras podrían redefinir la presencia militar rusa en la región y marcar precedentes sobre cómo los países vecinos responden ante provocaciones militares. La cooperación con la OTAN y los planes de inversión en defensa serán clave para mantener la estabilidad.
