El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una acusación directa contra su homólogo estadounidense, Donald Trump, señalando que las recientes redadas en Chicago constituyen una “guerra étnica” contra los migrantes latinoamericanos. A través de su cuenta de X, el mandatario escribió:
“Trump ha desatado una guerra étnica en los Estados Unidos. Hace a los latinoamericanos lo mismo que Hitler a los judíos.”
Estas declaraciones surgen tras los reportes de medios locales que documentaron la intervención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), donde se emplearon gas lacrimógeno y vehículos sin identificación para realizar detenciones masivas en barrios de población latina.
La tensión en Chicago y su impacto social
Las redadas del ICE generaron alarma entre la comunidad latina. Familias enteras reportaron temor de salir a la calle, y organizaciones de derechos humanos condenaron el uso de métodos agresivos en los operativos. Para muchos observadores, estas acciones reflejan un patrón de presión migratoria que ha marcado la política de Trump hacia Latinoamérica.
Petro se refirió a la grave afectación social y emocional que estas medidas provocan en los migrantes, destacando que la comunidad latina se encuentra vulnerable frente a la represión étnica y las deportaciones masivas.
Comparaciones polémicas y repercusiones internacionales
Al comparar las acciones de Trump con el trato que Hitler dio a los judíos, Petro buscó llamar la atención internacional sobre lo que considera un abuso de poder y violación de derechos humanos. Este tipo de declaraciones generan debates sobre la política migratoria estadounidense y ponen a la comunidad internacional en alerta ante posibles violaciones a la dignidad de los migrantes.
Expertos en política internacional señalan que este tipo de críticas pueden tensar aún más las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, mientras que la comunidad migrante busca seguridad y estabilidad dentro del país norteamericano.
Reacciones en Estados Unidos y América Latina
Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos en Chicago han condenado las redadas, mientras que líderes latinoamericanos respaldan las denuncias de Petro sobre el riesgo de discriminación y violencia étnica.
El debate sobre la política migratoria de Trump también ha llegado al Congreso estadounidense, donde se cuestiona la legalidad y la ética de los operativos. Para Petro, la presión internacional es clave para garantizar protección a los migrantes y respeto a sus derechos fundamentales.
