¡Pánico en los Mercados! Ataque a Irán Dispara Petróleo +7% y HUNDE Bolsas Mundiales; Temor por Cierre del Estrecho de Ormuz Amenaza Economía Global

Ataque a Irán Dispara Petróleo
Ataque a Irán Dispara Petróleo

La ofensiva militar de Israel contra Irán ha desatado una tormenta económica global. Los mercados financieros reaccionaron con pánico este viernes ante la drástica escalada del conflicto, provocando un salto de más del 7% en los precios del petróleo y un severo desplome en las principales bolsas mundiales. El temor a una interrupción del suministro de crudo, especialmente a través del vital Estrecho de Ormuz, y el fantasma de una guerra regional más amplia han encendido todas las alarmas económicas.

El crudo Brent, referencia internacional, se disparó un 7%, alcanzando los 74.23 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos subió un 7.3% hasta los 72.98 dólares. En Wall Street, el Dow Jones se hundió más de 800 puntos (un 2%), y el S&P 500 y el Nasdaq también registraron caídas superiores al 1%. Esta «prima de miedo» refleja la incertidumbre sobre la seguridad del tercio del suministro mundial de crudo que transita por la región.

El Estrecho de Ormuz, Talón de Aquiles de la Economía Global

   La principal preocupación de los mercados radica en la vulnerabilidad del Estrecho de Ormuz, un paso marítimo angosto frente a la costa iraní por donde transita una porción masiva del petróleo mundial. Analistas como los de JPMorgan han advertido que, en el peor de los escenarios –un conflicto prolongado o el cierre efectivo del Estrecho– el precio del Brent podría catapultarse hasta los 120 o 130 dólares por barril. Irán, a través de sus aliados o directamente, tiene la capacidad de amenazar esta ruta, así como el Canal de Suez, lo que podría incrementar los costos de envío entre un 30% y un 40%.

   Aunque algunos expertos señalan que los picos de precios del petróleo en conflictos pasados tendieron a disminuir una vez que quedó claro que no había un impacto directo y sostenido en el suministro , la magnitud de la confrontación actual entre dos actores estatales directos genera una incertidumbre mayor.

Ganadores y Perdedores en la Economía de Guerra

   La reacción de los mercados ha sido bifurcada, un clásico movimiento de «huida hacia la seguridad» y de apuestas en una «economía de guerra». Mientras las acciones de empresas que dependen del consumo y los viajes, como las aerolíneas (American Airlines y Delta suspendieron vuelos a Tel Aviv ) y las líneas de cruceros (Carnival cayó un 5% ), se desplomaron, los sectores de energía y defensa vieron ganancias. Gigantes petroleros como Exxon Mobil y ConocoPhillips subieron más de un 2%, y los contratistas de defensa como Lockheed Martin, Northrop Grumman y RTX experimentaron alzas de al menos un 3%.

   Este reajuste sectorial refleja las expectativas de los inversores sobre una inestabilidad prolongada, que beneficiaría a la industria de defensa, y una posible recesión o encarecimiento de la energía, que perjudicaría al consumo discrecional. La moneda israelí también sufrió, cayendo hasta un 3.4% frente al dólar.

 Inflación y Bolsillos Vacíos

   Para el ciudadano común, esta «guerra económica» se traduce en preocupaciones tangibles. Un aumento sostenido en los precios del petróleo significa inevitablemente gasolina más cara, mayores costos de transporte para bienes y servicios, y, en última instancia, una presión inflacionaria que golpea directamente el poder adquisitivo. «Cada guerra impacta la economía global. Los precios del petróleo se afectan inmediatamente, lo que a su vez causa una reacción en cadena, elevando los costos de transporte», explicó Mahmud Hassan Khan Babu, director gerente de Rising Group, a The Financial Express. La seguridad financiera de las familias, ya afectada por crisis previas, vuelve a estar en jaque.

   * Richard Joswick, jefe de petróleo a corto plazo en S&P Global Commodity Insights: (Sobre picos pasados de precios del petróleo) «caen más tarde una vez que queda claro que la situación no está escalando y no hay impacto en el suministro de petróleo».

   * Advertencia de JPMorgan (citada en The Financial Express): En un escenario de cierre del Estrecho de Ormuz, el Brent podría alcanzar los «$120-$130 por barril».

   * Dr. Masrur Reaz, Presidente de Policy Exchange Bangladesh: «Si el Estrecho [de Ormuz] se ve afectado, el suministro mundial de petróleo enfrentará grandes interrupciones, elevando los precios… Esto podría aumentar los costos de envío entre un 30% y un 40% adicionales por contenedor».

   * Brian Jacobsen, economista jefe de Annex Wealth Management: «Este es un shock económico que nadie realmente necesita, pero parece más un shock al sentimiento que a los fundamentos de la economía».

La economía global se encuentra en vilo, pendiente de la evolución del conflicto entre Israel e Irán. Si la escalada continúa y se materializan las amenazas sobre rutas críticas como el Estrecho de Ormuz, las consecuencias podrían ser severas: una crisis energética, inflación desbocada y una posible recesión global. Los gobiernos y bancos centrales, que apenas comenzaban a controlar la inflación post-pandemia, enfrentan ahora un nuevo y formidable desafío. La estabilidad económica mundial pende de un hilo, tan delgado como la tensa cuerda que separa la paz de la guerra en Oriente Medio.

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