El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, generó controversia este martes al proponer la instalación de una base militar extranjera en el archipiélago de Galápagos, en un contexto en que Estados Unidos refuerza su lucha contra el narcotráfico en la región del Pacífico.
La propuesta apunta a que la isla de Baltra pueda convertirse en un centro estratégico para controlar la pesca ilegal, el tráfico de drogas y combustibles, además de proteger los frágiles ecosistemas del archipiélago.
“Una base militar no es para afectar Galápagos ni para regalar Galápagos, es para proteger Galápagos”, aseguró Noboa en entrevista radial.
Destacó que el objetivo principal sería la protección ambiental y la seguridad marítima, no el control político o territorial.
Galápagos, un patrimonio natural en riesgo
El archipiélago, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, es hogar de flora y fauna únicas y se ubica a más de 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana. Las aguas de Galápagos han sido escenario de decomisos de droga, armamento y combustibles, presuntamente usados para abastecer a lanchas que operan en el tráfico ilícito.
Expertos destacan que la presencia de una base militar extranjera podría fortalecer la vigilancia, disminuir la pesca ilegal y mejorar la protección de especies en peligro, aunque también despierta preocupación por impactos ambientales y soberanía nacional.
Referendo y decisión ciudadana
Según la Constitución ecuatoriana de 2008, la instalación de bases militares extranjeras está prohibida. Por ello, el gobierno convocará un referendo el 16 de noviembre, donde los ciudadanos decidirán si autorizan o no esta medida.
Noboa enfatizó que esta votación garantizará que la población de Galápagos se beneficie directamente de la base, asegurando protección ambiental y seguridad sin comprometer los intereses locales.
Baltra como epicentro de seguridad
En Baltra, los pescadores locales observan con atención los movimientos de las fuerzas armadas. Cada decomiso de combustible o droga genera historias de vigilancia constante y riesgo en alta mar. La propuesta de Noboa busca convertir este punto estratégico en un centro de seguridad y control ambiental, donde las operaciones combinen rescate de la biodiversidad con protección ciudadana.
