Mientras el huracán Melissa azotaba con fuerza la isla de Jamaica el pasado martes, el espíritu de esperanza se abrió paso en medio del caos, ya que, al menos tres bebés nacieron durante el paso del ciclón, informó el ministro de Gobierno Local, Desmond McKenzie.
Nacimientos en medio del huracán Melissa
“Ya sabes, los jamaiquinos, en medio de todo esto, un bebé nació sano en condiciones de emergencia”, declaró McKenzie este miércoles, comparando el caso con los llamados
“bebés Gilbert”, en referencia a los nacidos durante el devastador huracán Gilbert de 1988. “Así que ahora tenemos un bebé Gilbert y un bebé Melissa”, agregó.
La oficina del ministro confirmó que otros dos nacimientos ocurrieron también durante el paso del huracán.
El saldo del huracán Melissa
Aunque las historias de vida dieron un respiro de esperanza, el panorama general sigue siendo preocupante. El Gobierno de Jamaica aún no ha confirmado muertes directamente relacionadas con el impacto del huracán, aunque tres personas fallecieron previamente durante los preparativos ante la llegada del ciclón.
“El Gobierno no está en condiciones de hacer una declaración oficial sobre muertes. Hasta ahora no hemos recibido alertas, por lo tanto, no podemos presumir que las haya”, explicó McKenzie.
El ojo de Melissa cruzó principalmente las parroquias rurales del occidente jamaiquino, dejando a Kingston, la capital, fuera del área de mayor impacto. Sin embargo, las lluvias y los vientos dejaron severos daños materiales, cortes de electricidad y caminos bloqueados.
Haití, la más afectada
Mientras Jamaica comienza la evaluación de daños, el huracán Melissa dejó un saldo devastador en el sur de Haití, donde al menos 25 personas murieron tras el desbordamiento de un río en el puerto de Petit-Goâve, informó el alcalde Jean Bertrand Subrème.
La Agencia de Protección Civil de Haití solo cuenta con un funcionario en la zona afectada, mientras decenas de residentes permanecen atrapados en viviendas colapsadas. Las lluvias han caído sin descanso durante siete u ocho días consecutivos, con acumulados superiores a 30 centímetros, lo que ha agravado las inundaciones y deslaves.
