Caracas – La ONG venezolana Provea denunció este 11 de junio de 2025 que el Estado venezolano incumple las «Reglas de Bangkok» de la ONU, que establecen estándares para el tratamiento de mujeres reclusas, y alertó sobre las «condiciones inhumanas» que enfrentan, incluyendo presas políticas.
Una grave denuncia ha puesto nuevamente el foco sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela. La reconocida organización no gubernamental Provea (Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos) alertó este martes 11 de junio de 2025 sobre el incumplimiento por parte del Estado venezolano de las «Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de la libertad para las mujeres delincuentes», conocidas como las «Reglas de Bangkok».
Según Provea, las mujeres privadas de libertad en Venezuela, entre las que se encuentran detenidas por motivos políticos, están sometidas a «condiciones inhumanas de reclusión» que contravienen los estándares internacionales diseñados específicamente para proteger sus derechos y atender sus necesidades particulares.
Violaciones Específicas y Condiciones Carcelarias Críticas
Aunque la denuncia actual se centra en las Reglas de Bangkok, informes previos de Provea y testimonios de familiares han documentado de manera persistente las precarias condiciones generales del sistema penitenciario venezolano, que afectan de manera agravada a las mujeres. Entre los problemas más acuciantes se encuentran:
* Falta de Atención Médica Adecuada: Se reporta una deficiente atención médica, especialmente la especializada. Un informe de Provea sobre presos políticos (que incluye mujeres) detalla casos de personas que han esperado más de nueve meses por un traslado médico urgente. La falta de personal médico capacitado y de insumos básicos para primeros auxilios en los centros de reclusión es una constante.
* Agua Insalubre y Restringida: El acceso a agua potable es extremadamente limitado. Los reclusos, incluidas las mujeres, a menudo se ven obligados a consumir agua en mal estado, lo que provoca enfermedades. El suministro de agua, cuando existe, puede restringirse a periodos tan cortos como 20 minutos, una a tres veces al día.
* Hacinamiento y Condiciones Sanitarias Deplorables: Aunque no se detalla específicamente para mujeres en los fragmentos más recientes, el hacinamiento es un problema crónico en las cárceles venezolanas, lo que inevitablemente impacta las condiciones de higiene y salud de las reclusas.
Las Reglas de Bangkok de la ONU, adoptadas en 2010, buscan precisamente abordar las vulnerabilidades específicas de las mujeres en el sistema de justicia penal, incluyendo aspectos como la higiene personal, la salud reproductiva, la atención a mujeres embarazadas y madres lactantes, y la protección contra la violencia de género dentro de las prisiones. La denuncia de Provea sugiere fallas sistémicas en la aplicación de estas normas.
«El Estado garantizará un sistema penitenciario que asegure la rehabilitación del interno o interna y el respeto a sus derechos humanos (…)» – Artículo 272 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, contrastado por Provea con la realidad carcelaria.
Contexto de Derechos Humanos y Negación Gubernamental
Esta denuncia se suma a un panorama preocupante sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela. Organizaciones como Justicia, Encuentro y Perdón han señalado un agravamiento de las violaciones de DDHH tras eventos políticos recientes. También persisten denuncias sobre el deterioro de la salud de presos políticos, incluyendo adolescentes como Jonathan Bravo. Familiares de detenidos han llevado sus testimonios a instancias internacionales, como ocurrió recientemente en Madrid.
Frente a estas acusaciones, el gobierno venezolano ha negado consistentemente la existencia de presos políticos, asegurando que todas las personas detenidas han cometido delitos comunes y son procesadas conforme a la ley. Esta postura choca frontalmente con los informes de numerosas ONG nacionales e internacionales y organismos multilaterales que han documentado detenciones arbitrarias y persecución por motivos políticos.
La Importancia de la Denuncia en un Entorno Restringido
En un contexto donde el acceso a la información oficial es limitado y las voces disidentes enfrentan represalias, el trabajo de organizaciones como Provea es fundamental para visibilizar las violaciones de derechos humanos y ejercer presión tanto a nivel nacional como internacional. Estas denuncias, fundamentadas y documentadas, sirven de insumo para los mecanismos de protección de derechos humanos de la ONU y otros organismos, y buscan generar un escrutinio que pueda conducir a mejoras en las condiciones de detención y al respeto de los derechos fundamentales.
La persistencia de estas graves denuncias sobre las condiciones carcelarias, a pesar del paso del tiempo y de los diversos contextos políticos y económicos que ha atravesado el país, sugiere una crisis estructural en el sistema penitenciario venezolano y una falta de voluntad política para garantizar los derechos más básicos de las personas privadas de libertad, con un impacto particularmente severo y diferenciado en las mujeres.
