Mientras Pekín proyecta una imagen de «fuerte resiliencia» económica, con avances en IA y robótica, voces críticas señalan una peligrosa contradicción: la masiva inversión tecnológica no genera suficiente empleo interno, aumentando la dependencia externa y el riesgo.
La economía china se encuentra en una encrucijada, presentando una dualidad que genera tanto optimismo oficial como serias preocupaciones entre analistas independientes. Por un lado, el gobierno en Pekín destaca la fortaleza y el dinamismo de sectores de alta tecnología; por otro, surgen advertencias sobre una «paradoja» estructural que podría comprometer la estabilidad económica y social a largo plazo.
La Narrativa Oficial: Resiliencia y Avance Tecnológico
Según datos recientes de la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) de China, correspondientes a abril de 2025, la economía del país «resistió la presión y mantuvo un crecimiento estable». Las cifras oficiales son elocuentes:
- Las ventas minoristas de bienes de consumo se expandieron un 5.1% interanual.
- El valor total de las importaciones y exportaciones de bienes alcanzó los 3.84 billones de yuanes, un aumento del 5.6% interanual.
- La inversión en activos fijos creció un 4% interanual en los primeros cuatro meses de 2025.
- Particularmente notable fue el sector de manufactura de alta tecnología, cuyo valor añadido aumentó un impresionante 10% interanual en abril, superando la tasa de crecimiento industrial general.
Un portavoz de la NBS, Fu Linghui, destacó que «los avances en campos tecnológicos avanzados como los grandes modelos de IA y los robots humanoides promoverán aún más la modernización y el desarrollo industrial». Sin embargo, también reconoció que «el actual entorno internacional sigue siendo complejo y desafiante, con un aumento del unilateralismo y el proteccionismo».
La «Paradoja de la Autosuficiencia»: Una Amenaza Latente
Frente a este optimismo oficial, economistas como Huang Yasheng, del MIT Sloan School of Management, plantean una visión mucho más cauta y crítica. En análisis recientes sobre las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, donde algunos ven a Pekín en una posición de fortaleza, Huang advierte sobre una vulnerabilidad estructural fundamental.
El profesor Huang argumenta que China enfrenta una «paradoja»: su decidida apuesta por la autonomía tecnológica, ejemplificada en iniciativas como «Made in China 2025» (MIC25) y la masiva inversión en IA, no está generando suficiente crecimiento en el ingreso y el empleo a nivel doméstico. Según Huang, esto no es una «política industrial» focalizada, sino una «campaña industrial» donde «todos hacen de todo», lo que conlleva un gran desperdicio de capital.
«Si no puedes generar ingresos en casa, necesitas mercados extranjeros. Esto empuja a China a una dependencia cada vez mayor del mercado externo.» – Economista Huang Yasheng.
Esta dinámica, según el análisis, hace que China sea más vulnerable a shocks comerciales externos, no menos. La lógica es la siguiente: la inversión masiva en tecnología, si bien puede generar avances (como los reconocidos en el informe de Rhodium Group sobre MIC25, que también señala persistentes dependencias críticas ), no se traduce automáticamente en un aumento del poder adquisitivo de la población ni en una creación masiva de empleos bien remunerados. En consecuencia, la economía china sigue dependiendo crucialmente de sus exportaciones para mantener el crecimiento y el empleo. Huang Yasheng llega a estimar que la guerra comercial sino-estadounidense podría amenazar entre 15 y 20 millones de empleos chinos, sumándose a las pérdidas masivas causadas por las medidas anti-Covid.
Esta dependencia exportadora se ve reflejada en las cifras comerciales: en mayo de 2025, las exportaciones chinas a EE.UU. cayeron un 31.5%, y las importaciones desde EE.UU. un 18.1%, llevando el volumen comercial bilateral por debajo de los niveles de 2018, antes del inicio de la guerra comercial.
Un Equilibrio Precario: ¿Puede China Sostener el Modelo?
La tensión entre la narrativa oficial de fortaleza y las advertencias sobre fragilidades estructurales define el desafío actual de Pekín. El Partido Comunista Chino (PCC) busca consolidar el liderazgo tecnológico y la seguridad nacional, objetivos que impulsan la fuerte inversión estatal en sectores estratégicos. Sin embargo, si esta estrategia no va acompañada de un fortalecimiento robusto y sostenible de la demanda interna y la creación de empleo de calidad, la economía podría volverse cada vez más susceptible a las turbulencias globales.
La evaluación de «Made in China 2025» indica que, si bien se han logrado avances en reducir ciertas dependencias de importación, China aún está lejos de la autosuficiencia total en tecnologías críticas, especialmente en semiconductores de vanguardia. Esto significa que, a pesar de la retórica de «doble circulación» (enfocada en fortalecer la demanda interna), el motor exportador sigue siendo vital.
La capacidad de China para resolver esta «paradoja de la autosuficiencia» será determinante. Podría implicar dolorosos ajustes internos, una reorientación de las prioridades de inversión hacia sectores que generen más empleo y consumo, o la necesidad de hacer concesiones en el ámbito comercial internacional para asegurar el acceso a mercados clave. La estabilidad económica y social de la segunda economía más grande del mundo, y por ende su impacto global, pende de este delicado equilibrio.
Chequeo de Salud Económica de China (Abril/Mayo 2025) – Oficial vs. Analista
| Indicador | Datos/Declaración Oficial | Preocupaciones/Datos Alternativos | Implicación Potencial |
|---|---|---|---|
| Crecimiento General | «Fuerte resiliencia», «crecimiento estable» | Propiedad en crisis, sector exportador vulnerable | Riesgo de sobreestimar la fortaleza si no se consideran problemas estructurales. |
| Comercio (especialmente con EE.UU.) | Importaciones/Exportaciones totales +5.6% interanual (Abril) | Exportaciones a EE.UU. -31.5%, Importaciones desde EE.UU. -18.1% (Mayo). Volumen comercial bilateral bajo niveles de 2018 | Alta sensibilidad a tensiones comerciales y dependencia de mercados externos. |
| Empleo | Guerra comercial podría amenazar 15-20 millones de empleos chinos | Riesgo social y económico significativo si la inversión tecnológica no se traduce en creación de empleo doméstico. | |
| Sector Tecnológico | Manufactura alta tecnología +10% interanual (Abril). Avances en IA y robots. | MIC25 con éxito mixto, dependencia en semis de vanguardia. Ingresos nube de Alibaba débiles. Inversión masiva no genera ingresos internos. | El liderazgo tecnológico no garantiza automáticamente prosperidad interna ni autosuficiencia total. |
| Gasto del Consumidor | Ventas minoristas +5.1% interanual (Abril) | Preocupaciones por gasto lento del consumidor (ligado a JD.com, Alibaba). Falta de generación de ingresos internos por inversión tecnológica. | Debilidad en la demanda interna podría ser un lastre mayor de lo que sugieren cifras agregadas. |
