Una investigación judicial en Ecuador ha destapado una red de corrupción de proporciones alarmantes: la pareja sentimental del capo del narcotráfico alias ‘Fito’ mantenía una «nómina» de pagos que incluía a policías, guías penitenciarios y al director de una cárcel.
La lucha de Ecuador contra el crimen organizado ha quedado en entredicho tras revelarse uno de los escándalos de corrupción más graves de los últimos tiempos. Una investigación de la Fiscalía, en el marco del caso «Blanqueo Fito», ha sacado a la luz cómo el brazo financiero del narcotraficante Adolfo Macías, alias ‘Fito’, había penetrado las más altas esferas de las instituciones de seguridad del Estado, manteniendo una «nómina» de pagos a funcionarios que debían combatirlo.
Verónica Briones Zambrano: La Operadora Financiera de Los Choneros
La figura central de esta trama es Verónica Narcisa Briones Zambrano, identificada por las autoridades como la pareja sentimental de ‘Fito’ y la principal operadora de su estructura de lavado de activos. A través de una red de empresas fachada y testaferros, que incluía a sus propios padres y hermanos, Briones habría logrado ingresar al sistema financiero más de 5.6 millones de dólares de origen ilícito, según las investigaciones.
Aunque Briones es odontóloga de profesión, su verdadera habilidad residía en dar una apariencia de legalidad al dinero proveniente del narcotráfico, comprando propiedades y realizando transferencias millonarias.
La «Nómina» de la Corrupción: ¿Quiénes Recibían Dinero?
Lo más alarmante de la investigación no es solo el lavado de dinero, sino a dónde iba a parar parte de esos fondos. Los documentos judiciales revelan una estructura de pagos regular, una auténtica «nómina del narco», que demuestra un nivel de infiltración sistémica y no solo sobornos esporádicos. Esto sugiere que la organización criminal Los Choneros no solo compraba favores, sino que había cooptado a parte del aparato de seguridad para ponerlo a su servicio.
La lista de beneficiarios de los pagos de Verónica Briones incluye, según los informes de la Fiscalía:
- Un Director de Cárcel: Ángel Antonio A. P., identificado como el director del Centro de Rehabilitación Social de la provincia de El Oro, figuraba en la lista de transferencias.
- Un Policía en Activo: Marlon Vinicio C. P., un cabo primero de la Policía Nacional, también recibía pagos de la red.
- Guías Penitenciarios: Al menos una docena de guías y personal de seguridad penitenciaria, varios de ellos con curiosos antecedentes de haber sido absueltos por intentar ingresar objetos prohibidos a las prisiones, estaban en la nómina.
«Los Choneros: La ‘nómina’ de la novia de alias ‘Fito’ incluía a guías penitenciarios, policías y al director de una cárcel.» – Titular del portal Primicias, resumiendo el alcance del escándalo.
El Caso «Blanqueo Fito»: Millones de Dólares y Empresas Fantasma
El operativo «Blanqueo Fito» ha resultado en la detención de gran parte del círculo familiar de Briones y del propio hermano de ‘Fito’, Yandry Macías. La investigación ha desmantelado empresas de papel con nombres tan variados como ferreterías o compañías de limpieza, utilizadas para mezclar fondos legales e ilegales.
Este caso expone la estrategia de doble vía del crimen organizado: por un lado, la violencia en las calles y, por otro, la corrupción silenciosa que pudre las instituciones desde adentro. El hecho de que un guía penitenciario fuera sorprendido intentando ingresar una joya con las iniciales de otro capo narco y fuera absuelto, solo para luego aparecer en la nómina de ‘Fito’, ilustra la profundidad del problema.
El escándalo de «la nómina del narco» es mucho más que la crónica de un caso de corrupción. Es una radiografía desoladora de un Estado infiltrado por el crimen organizado. La revelación de cómo el dinero del narcotráfico compra lealtades en las mismas instituciones diseñadas para combatirlo plantea una pregunta aterradora para el futuro de Ecuador: ¿quién vigila a los vigilantes?
