La guerra paga: Acciones de defensa se disparan con anuncio de OTAN

La Guerra Paga: Acciones de Defensa se Disparan con Anuncio de OTAN
La Guerra Paga: Acciones de Defensa se Disparan con Anuncio de OTAN

Mientras los líderes de la OTAN debatían en La Haya, los mercados financieros daban su veredicto: la guerra es el negocio más rentable de Europa. Las acciones de las principales empresas de defensa se han disparado, generando miles de millones de euros en valor para los inversores tras el anuncio del nuevo objetivo de gasto militar del 5% del PIB.

La decisión de la OTAN de impulsar un gasto militar masivo ha tenido un efecto inmediato y sísmico en las bolsas europeas. Los inversores, anticipando un flujo de contratos públicos sin precedentes durante la próxima década, se han lanzado a comprar acciones de las principales compañías del sector de la defensa y la seguridad. El resultado: un rally bursátil que ha añadido decenas de miles de millones de euros a la capitalización de estas empresas en cuestión de meses.

El Rally de los Titanes: Rheinmetall, Thales y Leonardo en Máximos Históricos

El gran protagonista de esta euforia bursátil es el gigante alemán Rheinmetall. Sus acciones, que solo en la jornada de hoy avanzaron más de un 5%, acumulan una asombrosa revalorización del 183% en lo que va de 2025. Este rendimiento ha añadido más de 50.000 millones de euros a su valor de mercado este año, catapultándola al selecto club del Euro Stoxx 50.

Pero no está sola. La francesa Thales ha visto sus acciones subir un 83% desde principios de año, sumando unos 22.000 millones de euros a su capitalización. La italiana Leonardo no se queda atrás, con un alza del 85,7% en el año y casi 13.000 millones de euros más en valor. La británica BAE Systems ha ganado un 68,8% y más de 25.000 millones, mientras que la española Indra ha duplicado su capitalización, pasando de 3.000 a casi 6.500 millones de euros.

El «Super-Ciclo» de Defensa: ¿Una Inversión a Largo Plazo en la Inseguridad?

Lo que revela la magnitud de estas subidas es que los inversores no ven el aumento del gasto militar como un impulso temporal. La euforia del mercado sugiere que se está cotizando el inicio de un «super-ciclo» de defensa, un período sostenido de rearme que durará décadas. Las valoraciones actuales no reflejan solo los contratos de hoy, sino la expectativa de un futuro de militarización permanente en Europa.

«La UE debe impulsar programas multinacionales de seguridad y defensa, dotados de inversión suficiente y agilidad administrativa para su puesta en marcha.» – José Vicente de los Mozos, CEO de Indra Group.

Esta perspectiva es un indicador poderoso. El mercado financiero, a menudo un predictor de tendencias futuras, está apostando por un mundo más inseguro y conflictivo, donde la industria de la defensa se convertirá en uno de los principales motores de crecimiento económico del continente.

¿Quién Paga la Cuenta de los Inversores?

La pregunta fundamental que surge de este frenesí bursátil es directa: ¿de dónde saldrá el dinero para alimentar estas ganancias? La respuesta es igualmente directa: de los presupuestos públicos. El capital que está haciendo millonarios a los inversores del sector de la defensa provendrá de los impuestos de los ciudadanos europeos.

La decisión de la OTAN ha creado un trasvase masivo de riqueza, redirigiendo fondos que podrían destinarse a sanidad, educación o infraestructuras civiles hacia los balances de un puñado de corporaciones. Mientras los líderes hablan de seguridad colectiva, los mercados celebran los dividendos de la guerra.

Salir de la versión móvil