Israel bombardea el sur del Líbano en aniversario del alto el fuego

Israel bombardea el sur del Líbano durante el aniversario del alto el fuego, con nuevos ataques en Mahmoudiya y Al Jarmaq que reavivan la tensión en la frontera.

Israel bombardea el sur del Líbano en aniversario del alto el fuego
Israel bombardea el sur del Líbano en aniversario del alto el fuego

Israel bombardea nuevamente el sur del Líbano en un día simbólico: el primer aniversario del alto el fuego entre ambas partes.

Israel volvió a encender las alarmas en la frontera al bombardear varias zonas del sur del Líbano justo en el aniversario del alto el fuego, un acuerdo que, lejos de consolidarse, se ha visto debilitado por ataques recurrentes durante los últimos doce meses.

Las nuevas ofensivas, ejecutadas por cazas israelíes al mediodía, reavivaron la tensión y recordaron que la región sigue atrapada en una dinámica de violencia constante. Las áreas de Mahmoudiya y Al Jarmaq fueron nuevamente blanco de explosiones que provocaron temor entre los habitantes, quienes desde hace un año viven bajo el riesgo permanente de violaciones al cese de hostilidades.

El ataque, dirigido a las zonas de Mahmoudiya y Al Jarmaq, fue confirmado por la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN), que reportó múltiples explosiones y una renovación inmediata de la violencia en la región de Jezzine.

A pesar del cese formal de hostilidades firmado hace un año, Israel bombardea territorio libanés prácticamente a diario, reavivando un conflicto que dejó miles de muertos, heridos y desplazados, y que mantiene a la población en un estado constante de vulnerabilidad e incertidumbre.

A lo largo del último año, la ONU ha documentado 127 civiles muertos por ataques israelíes desde el sur del Líbano y más de 10 mil violaciones del pacto de alto el fuego, registradas por FINUL.

Estas cifras revelan la persistente inestabilidad que se vive en la frontera, donde las comunidades rurales continúan expuestas a bombardeos, incursiones y confrontaciones armadas. La situación se agravó este jueves cuando Israel bombardea nuevamente la franja meridional, coincidiendo con la fecha en que debía recordarse el fin de una guerra de casi 14 meses que devastó el país.

Testimonios locales señalan que la primera oleada de bombardeos provocó daños en viviendas y terrenos agrícolas, seguida por una segunda ronda de ataques que elevó el estado de alarma en las aldeas cercanas.

Para los habitantes de estas zonas, cada aniversario del cese de hostilidades llega acompañado de más incertidumbre que de esperanza, pues los ataques israelíes se han convertido en una rutina que condiciona la vida diaria y restringe actividades como el transporte, el comercio y la agricultura.

Israel bombardea y agrava la tensión rural en la frontera

Además de los ataques en Mahmoudiya y Al Jarmaq, la ANN reportó disparos con ametralladoras contra agricultores en las afueras de Wazzani. Israel bombardea zonas rurales donde gran parte de la población depende de la tierra para subsistir, lo que convierte cada agresión en un impacto directo a la economía local y a la seguridad alimentaria.

Para los campesinos, trabajar sus parcelas implica un riesgo constante ante la presencia de drones, vigilancia militar y tiroteos inesperados.

Estas agresiones incrementan el desplazamiento interno y consolidan un clima de inestabilidad que impide la recuperación plena de las comunidades afectadas. Organismos humanitarios han advertido que la situación podría deteriorarse aún más si no se restablecen las garantías mínimas de protección civil en la región.

Israel bombardea zonas estratégicas

El aniversario del alto el fuego, lejos de simbolizar un avance hacia la paz, deja en evidencia la fragilidad del acuerdo y la urgencia de replantear esfuerzos diplomáticos que frenen la escalada de violencia.

Mientras Israel bombardea zonas estratégicas y las comunidades libanesas intentan resistir el impacto diario de la ofensiva, organismos internacionales insisten en la necesidad de monitorear más de cerca las violaciones y reforzar la presencia humanitaria. La población civil, atrapada entre el fuego cruzado, continúa esperando una solución sostenible que permita reconstruir sus vidas sin el temor constante de nuevos ataques.

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