Huelga general Argentina. la principal central sindical del país convocara a un paro nacional para el mismo día en que la Cámara de Diputados discutirá la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La medida, ya aprobada por el Senado, enfrenta ahora una fuerte resistencia sindical en un contexto de creciente tensión económica.

La convocatoria fue anunciada por la Confederación General del Trabajo, que considera el proyecto “regresivo” y “anticonstitucional”. La protesta promete paralizar buena parte del país, especialmente el transporte público, luego de que la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte confirmara su adhesión total a la medida.
Reforma laboral bajo fuego: qué propone el proyecto
Entre los puntos más controvertidos del paquete de cambios se encuentran la reducción de indemnizaciones por despido, la posibilidad de realizar pagos en especie (bienes o servicios), la ampliación de la jornada laboral hasta 12 horas y nuevas limitaciones al derecho de huelga.
Desde el Gobierno sostienen que estas modificaciones buscan reducir la informalidad laboral —que supera el 40%— y estimular la creación de empleo al aliviar la carga impositiva sobre los empleadores. Sin embargo, los sindicatos alertan que la iniciativa debilita derechos históricos y precariza aún más las condiciones de trabajo.
Huelga general: Transporte paralizado y cuarta protesta nacional
La huelga general será la cuarta medida de fuerza contra las políticas de Milei desde que asumió en diciembre de 2023. Aunque no incluirá movilizaciones masivas, se espera una adhesión amplia en sectores clave.
La paralización del transporte terrestre, aéreo y fluvial aparece como uno de los puntos más sensibles del paro. Dirigentes gremiales aseguraron que “no habrá transporte el día que se trate la reforma laboral en Diputados”, lo que podría afectar millones de desplazamientos en todo el país.
El llamado ocurre en medio de señales claras de recesión: caída del consumo, retroceso de la actividad fabril y pérdida de más de 300 mil empleos, además del cierre de unas 21 mil empresas según cifras del sector industrial.
Negociaciones políticas y presión contrarreloj
Mientras crece el descontento social, el oficialismo intenta evitar cambios al texto aprobado por el Senado, ya que cualquier modificación obligaría a devolver el proyecto a la Cámara alta, retrasando su sanción definitiva.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se reunió con Milei en la residencia presidencial de Residencia de Olivos para coordinar la estrategia legislativa. Aunque inicialmente descartaban ajustes, el Gobierno evalúa flexibilizar el artículo que reduce el salario cuando un trabajador se ausenta por enfermedad, uno de los más cuestionados.
El Ejecutivo busca aprobar la ley antes del 1 de marzo, fecha en la que Milei inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso.
Protestas previas y clima social tenso
La semana pasada, miles de personas se manifestaron frente al Congreso de la Nación Argentina durante el debate en el Senado, que terminó aprobando la reforma por 42 votos a favor y 30 en contra. La jornada concluyó con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, además de decenas de detenidos.
Desde los gremios aseguran que la huelga reflejará un malestar más amplio que excede la reforma laboral. Dirigentes sindicales afirman que el paro también expresa el rechazo al rumbo económico general del país.
Un pulso decisivo entre Gobierno y sindicatos
La huelga general se perfila como un punto de inflexión para la administración Milei. Mientras el presidente defiende su agenda de liberalización económica como única salida a la crisis estructural, los sindicatos advierten que no permitirán retrocesos en derechos laborales conquistados durante décadas.
El desenlace del debate legislativo y la magnitud del paro marcarán el tono de los próximos meses en Argentina. Más allá del resultado parlamentario, el conflicto deja en evidencia una sociedad profundamente dividida entre la urgencia de reformas y el temor a un ajuste con alto costo social.