HRW denuncia: Israel convierte centros de ayuda en Gaza en trampas mortales

Human Rights Watch acusa a Israel de usar el hambre como arma de guerra y denuncia ataques sistemáticos contra civiles que buscan ayuda en Gaza.

HRW denuncia: Israel convierte centros de ayuda en Gaza en trampas mortales
HRW denuncia: Israel convierte centros de ayuda en Gaza en trampas mortales

En el corazón de una Gaza devastada por casi dos años de conflicto, la escena que se repite diariamente es tan desgarradora como alarmante: hombres, mujeres y niños arriesgando sus vidas por conseguir una bolsa de arroz o un litro de agua. Según Human Rights Watch (HRW), estos intentos desesperados por sobrevivir no solo se enfrentan al hambre, sino también a las balas.

“Les disparan casi a diario mientras buscan comida”

Belkis Wille, subdirectora de la unidad de crisis y conflictos de HRW, fue tajante: “Las fuerzas israelíes no sólo están matando de hambre deliberadamente a civiles palestinos, sino que ahora les disparan casi a diario mientras buscan desesperadamente comida para sus familias”.

La denuncia publicada esta semana señala que los centros de distribución de ayuda controlados por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) se han convertido en auténticas «trampas mortales», al estar rodeados por fuerzas militares que disparan contra la población civil.

¿Arma de guerra? El hambre como estrategia

HRW va más allá de las acusaciones de uso excesivo de la fuerza: acusa a Israel de utilizar el hambre como arma de guerra, una violación directa del derecho internacional humanitario. El informe afirma que el sistema de ayuda —militarizado y defectuoso— no solo falla en su objetivo, sino que intensifica la crisis humanitaria.

La situación se agrava con el respaldo de Estados Unidos a la estrategia israelí. Según HRW, el apoyo logístico y financiero estadounidense ha permitido la consolidación de este modelo de distribución de ayuda que no salva vidas, sino que las pone en peligro.

Más de 1,370 muertos mientras esperaban ayuda

Las cifras son escalofriantes. Desde el 27 de mayo, más de 1,370 palestinos han muerto durante entregas de ayuda, la mayoría a manos del ejército israelí, según datos de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos.

En teoría, la creación de la Fundación Humanitaria de Gaza, apoyada por Estados Unidos e Israel, buscaba mitigar la crisis humanitaria tras el endurecimiento del bloqueo en marzo. Sin embargo, los testimonios y reportes en terreno contradicen esta narrativa optimista.

Riesgo inminente de hambruna generalizada

La situación en Gaza es crítica. La ONU advierte de una “hambruna generalizada” si no se restablece el acceso seguro y sostenido a alimentos, medicamentos y agua. Con la infraestructura destruida y una población atrapada en un enclave asediado, la dependencia de la ayuda humanitaria es total.

La entrega de esa ayuda, sin embargo, se ha vuelto tan peligrosa que muchas familias prefieren morir de hambre en casa antes que exponerse a los tiroteos cerca de los centros de distribución.

Israel suaviza el bloqueo, pero la crisis sigue

A finales de mayo, Israel suavizó parcialmente el bloqueo impuesto a Gaza, permitiendo el ingreso limitado de ayuda. No obstante, organizaciones internacionales han calificado la medida como “insuficiente y simbólica”, ya que la violencia en los puntos de distribución impide su acceso real y seguro.

El informe de HRW, respaldado por imágenes satelitales, entrevistas a sobrevivientes y datos de agencias humanitarias, sugiere que la situación podría calificarse como crímenes de guerra y exige una investigación internacional inmediata.

¿Quién protege a quienes buscan sobrevivir?

La tragedia humanitaria en Gaza se ha convertido en una herida abierta en la conciencia internacional. La denuncia de HRW no solo exhibe la brutalidad del conflicto, sino que llama a la comunidad internacional a dejar de mirar hacia otro lado.

En un lugar donde buscar comida puede costar la vida, el silencio también mata.

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