
Una nueva fractura en la política palestina
El escenario político palestino volvió a estremecerse tras las declaraciones de Hamas contra el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas. Las palabras de Abbas, en las que reiteró que el grupo islamista debe entregar las armas como condición para un acuerdo de paz, encendieron la ira de la organización, que acusa a la ANP de someterse a presiones internacionales en un momento crítico para el pueblo palestino.
La respuesta de Hamas a las críticas de Abbas
Izat al Rishq, alto dirigente del brazo político de Hamas, lamentó que Abbas condenara a la resistencia durante una conferencia internacional sobre Palestina celebrada en Nueva York. Aseguró que estas críticas llegan mientras la ocupación israelí intensifica la violencia en Cisjordania y Gaza, y calificó la postura del líder palestino como una traición a los acuerdos internos y a la voluntad popular. Para Hamas, el rechazo de Abbas a un papel del grupo en el futuro gobierno palestino representa una ruptura con la unidad nacional y una concesión a los dictados externos.
Abbas, la presión internacional y el desarme
Mahmud Abbas ha defendido en múltiples foros que Hamas debe entregar su arsenal y aceptar el despliegue de tropas internacionales en Gaza como parte de un plan de paz. Según él, esto garantizaría la seguridad de la población civil y permitiría a la ANP asumir el control del enclave. Sin embargo, para Hamas, esta propuesta significa desmantelar la resistencia en medio de lo que llaman “la más peligrosa guerra de exterminio contra el pueblo palestino”.
El trasfondo de las tensiones entre Hamas y Al Fatá
El enfrentamiento entre Hamas y Al Fatá no es nuevo. Las dos principales fuerzas políticas palestinas han mantenido históricamente tensiones sobre el control de Gaza y la estrategia frente a Israel. Sin embargo, la situación actual agrava las diferencias: mientras Abbas busca apoyo internacional para un plan de paz, Hamas insiste en que el verdadero camino es la resistencia armada y la unidad popular frente a la ocupación.
El costo humano del conflicto en Gaza
La ofensiva israelí sobre Gaza, iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, ha dejado más de 65,400 palestinos muertos y alrededor de 167,000 heridos, según cifras difundidas por las autoridades gazatíes. En medio de este panorama devastador, las críticas internacionales contra Israel crecen, especialmente por el bloqueo a la ayuda humanitaria, que ha agravado la crisis humanitaria en el enclave. Para Hamas, la postura de Abbas resulta aún más dolorosa al coincidir con uno de los momentos más sangrientos en la historia del pueblo palestino.
Jerusalén, la aspiración y el símbolo
En sus declaraciones, Hamas subrayó que el pueblo palestino mantiene la esperanza de un Estado con Jerusalén como capital, a pesar de los intentos de Israel por anexar Cisjordania y judaizar la ciudad. Al Rishq insistió en que la unidad nacional es el único camino para alcanzar libertad, dignidad y soberanía, y acusó a Abbas de debilitar esa aspiración con posturas alineadas a presiones externas.
Una fractura que debilita la causa palestina
La pugna entre Hamas y Abbas expone la fragilidad de la política palestina en un momento en el que la comunidad internacional exige soluciones. Mientras unos apuestan por la vía diplomática y otros por la resistencia armada, la población palestina sigue pagando el precio más alto: vidas perdidas, familias desplazadas y un futuro incierto bajo ocupación. El desenlace de esta confrontación interna podría definir el rumbo de la lucha palestina en los próximos años.