La Justicia de Perú dictó este miércoles una nueva condena contra el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), imponiéndole 13 años y 4 meses de prisión por el delito de lavado de dinero. El fallo está vinculado al caso Ecoteva Consulting Group, una empresa fachada utilizada para adquirir propiedades con dinero proveniente de sobornos.
Toledo, de 79 años, ya cumple desde octubre de 2024 una condena de 20 años y 6 meses de cárcel por el caso Odebrecht, la constructora brasileña que financió sobornos millonarios a políticos en América Latina.
El origen del caso Ecoteva
El proceso que hoy culmina con la sentencia comenzó en 2013, cuando se descubrió que Toledo, a través de su suegra Eva Fernenbug, realizó dos compras inmobiliarias por más de 4.5 millones de dólares en Perú.
El dinero utilizado habría salido de Ecoteva Consulting Group, una sociedad creada en Costa Rica que, según la fiscalía, operaba como pantalla para canalizar fondos ilegales.
La investigación reveló que los recursos provenían de sobornos pagados por Odebrecht, que habrían alcanzado los 35 millones de dólares a cambio de la concesión de proyectos de infraestructura durante el gobierno de Toledo.
La decisión de la Corte de Lima
La Corte Superior de Justicia de Lima argumentó que la pena impuesta es “legal, razonable y proporcional” y que su ejecución comenzará el 17 de octubre de 2024.
Aunque la fiscalía había solicitado una pena de 16 años y 8 meses, el tribunal consideró que las pruebas presentadas justificaban una condena menor, pero suficientemente severa para reflejar la gravedad del delito.
Durante la audiencia, Toledo se dirigió a la Corte visiblemente afectado:
“Estoy profundamente desilusionado sobre el sistema judicial”, dijo con la voz entrecortada, anunciando que presentará una apelación.
Una condena que no se suma a la anterior
La nueva sentencia no se acumulará a la de 20 años y 6 meses que Toledo ya cumple por el caso Odebrecht. En Perú, el sistema judicial establece que prevalece la condena más alta, sin sumar penas sucesivas.
De esta manera, Toledo seguirá cumpliendo la sentencia dictada en 2024, aunque la resolución sobre Ecoteva refuerza el peso de las acusaciones en su contra y mantiene abiertas varias ramificaciones judiciales.
Otros implicados en la red
El caso no solo involucra al ex presidente. La Corte también condenó a su ex jefe de seguridad, Abraham Dan On, a la misma pena de 13 años y 4 meses como coautor. Sin embargo, permanece prófugo de la justicia.
Su esposa, Eliane Karp, figura igualmente como implicada en la operación de lavado. Actualmente reside en Israel, y la Corte peruana mantiene una orden internacional de captura a la espera de su extradición.
Por su parte, David Eskenazi, abogado de Fernenbug, fue condenado a 11 años de prisión por su participación en las maniobras financieras.
Un nuevo capítulo en la lucha contra la corrupción
El caso Toledo es uno de los más emblemáticos en la larga lista de expresidentes peruanos investigados o condenados por corrupción. En las últimas décadas, varios mandatarios han enfrentado procesos judiciales, lo que refleja tanto la magnitud del problema como los esfuerzos de la justicia por enfrentarlo.
La fiscalía sostiene que la red de sobornos de Odebrecht en Perú alcanzó niveles estructurales, comprometiendo no solo a Toledo, sino también a sus sucesores en el poder.
La condena de Alejandro Toledo a 13 años y 4 meses de cárcel por el caso Ecoteva refuerza la percepción de que la corrupción sigue siendo un tema central en la política peruana. Aunque esta pena no se sumará a la ya impuesta por el caso Odebrecht, representa un nuevo golpe a la figura del ex mandatario y a su legado político.
El fallo también envía un mensaje sobre la determinación del sistema judicial peruano de sancionar a las más altas esferas del poder. Sin embargo, la apelación anunciada por Toledo y la situación de otros implicados muestran que el proceso aún está lejos de concluir.
