El Caribe se levanta entre ruinas y esperanza tras huracán Melissa

Entre lágrimas y solidaridad, el Caribe inicia su reconstrucción tras Melissa, un huracán que arrasó hogares y dejó miles de personas damnificadas.

Comunidades de Jamaica, Haití y Cuba comienzan a limpiar escombros y reconstruir sus vidas tras el paso devastador del huracán Melissa.

El Caribe intenta levantarse tras el paso devastador de Melissa

En el norte del Caribe, los sonidos del desastre se mezclan con los del esfuerzo humano. Excavadoras, motosierras y machetes retumban en las calles destruidas de Jamaica, donde los habitantes comienzan a reconstruir lo poco que quedó en pie tras el paso del huracán Melissa, uno de los ciclones más poderosos registrados en el Atlántico.

El panorama es desolador: viviendas arrasadas, carreteras bloqueadas, postes caídos y miles de personas sin acceso a electricidad o agua potable. En el sureste jamaiquino, especialmente en la parroquia de St. Elizabeth, los vecinos se ayudan entre sí para despejar caminos y rescatar pertenencias. “Ahora no tengo casa”, relató con voz quebrada Sylvester Guthrie, aferrado a su bicicleta, su única posesión tras la tormenta.

Jamaica lucha entre los escombros y la esperanza

En Jamaica, más de 25 mil personas permanecen hacinadas en refugios, y un 77 por ciento del país sigue sin suministro eléctrico. Los vuelos de ayuda humanitaria comenzaron a aterrizar en el aeropuerto internacional de Kingston la noche del miércoles, con cargamentos de alimentos, agua y medicinas.

Las autoridades locales reconocen que la recuperación tomará semanas, tal vez meses. Las zonas rurales son las más afectadas, y las lluvias continuas dificultan la llegada de la ayuda. Sin embargo, el espíritu solidario de los jamaicanos se mantiene firme: los vecinos despejan carreteras, levantan techos improvisados y reparten alimentos entre las familias más vulnerables.

Haití, golpeado por otra tragedia

En Haití, la destrucción fue aún más feroz. Inundaciones catastróficas arrasaron comunidades enteras, especialmente en el sur del país, donde al menos 25 personas murieron y 18 continúan desaparecidas. La historia de Steven Guadard, un padre que perdió a sus cuatro hijos en Petit-Goâve, estremeció al mundo. “Tenía un bebé de un mes y tres niños más. Melissa me lo arrebató todo”, dijo entre lágrimas.

La Agencia de Protección Civil haitiana confirmó que solo en esa región murieron más de 20 personas, incluidos 10 menores de edad. Más de 11 mil 600 ciudadanos permanecen en refugios, y se reportan graves daños en viviendas e infraestructura básica. Además, 152 personas con discapacidad necesitan asistencia alimentaria urgente.

Cuba activa su plan de emergencia y evita tragedias mayores

Cuba, a diferencia de sus vecinos, logró evitar víctimas mortales gracias a un operativo masivo de evacuación dirigido por la Defensa Civil. Más de 735 mil personas fueron trasladadas a zonas seguras antes de la llegada del huracán. Sin embargo, los daños materiales son enormes: comunidades aisladas, deslaves y cortes de energía que afectan a 3.5 millones de personas.

“Estamos limpiando las calles, despejando el camino”, contó Yaima Almenares, profesora de educación física en Santiago de Cuba, mientras junto a sus vecinos removía escombros, ramas y basura acumulada. En los barrios rurales, muchas familias regresaron a sus hogares inundados para rescatar camas, ventiladores y muebles que lograron poner a salvo en lugares altos.

Solidaridad internacional: Venezuela y Colombia envían ayuda

Ante la magnitud del desastre, los gestos de solidaridad comenzaron a llegar. Venezuela envió 46 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba y Jamaica, incluyendo alimentos, medicinas e insumos de infraestructura. “Estamos enviando los insumos más importantes para atender la emergencia”, declaró el canciller Yván Gil, quien adelantó que en los próximos días se despachará otro cargamento de más de 3 mil toneladas.

Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y a la Armada Nacional coordinar el envío de ayuda a las naciones afectadas. “Le indico a la UNGRD y a la Armada nacional recaudar la mayor cantidad de ayuda humanitaria para nuestro Caribe colombiano, las islas de Jamaica, Haití y Cuba”, escribió el mandatario en su cuenta oficial.

El Caribe se levanta entre la devastación

Melissa pasará a la historia como uno de los huracanes más devastadores del Atlántico. En su paso dejó muerte, ruina y millones sin energía, pero también una ola de solidaridad que atraviesa fronteras. El Caribe insular intenta levantarse, apoyado por la ayuda internacional y la fuerza de su gente, que entre lágrimas, cansancio y esperanza, comienza a reconstruir lo que el viento destruyó.

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