Violentas tormentas «supercelda» azotan París, dejando dos muertos, calles inundadas y 110.000 hogares sin luz. La capital francesa, en alerta naranja.
París ha sido azotada por una serie de tormentas supercelda extremadamente violentas que han dejado un rastro de destrucción, con un saldo de al menos dos personas fallecidas, 17 heridos, inundaciones masivas y más de 110,000 hogares sin electricidad, sumiendo a la capital francesa en el caos.
Tras una intensa ola de calor que llevó los termómetros hasta los 40°C en algunas regiones, Francia y en particular su capital, París, han sufrido las consecuencias de una inestabilidad atmosférica extrema. Las tormentas, descritas por Météo-France como «superceldas», descargaron una furia sin precedentes sobre la ciudad, transformando la «Ciudad de la Luz» en un escenario de inundaciones y destrucción.
El Balance de la Destrucción y las Víctimas
El impacto de las tormentas ha sido devastador. Las autoridades de defensa civil han confirmado la muerte de dos personas a nivel nacional: un niño de 12 años que fue golpeado por un árbol caído en el sur de Francia y un hombre que chocó con su quad contra otro árbol derribado en el noroeste. Además, se reportan al menos 17 heridos, uno de ellos en estado crítico.
En París, los bulevares se convirtieron en auténticos ríos, arrastrando el mobiliario de las terrazas de los cafés y provocando el caos. Los bomberos respondieron a más de 40 llamadas por árboles caídos solo en la capital. Una de las imágenes más surrealistas de la jornada se produjo en el corazón de la política francesa: el techo de la Asamblea Nacional comenzó a tener goteras mientras el primer ministro, François Bayrou, pronunciaba un discurso, obligando a suspender la sesión temporalmente.
La tormenta eléctrica fue de una intensidad inusitada, con más de 40,000 rayos registrados en 24 horas. Fotografías y vídeos espectaculares capturaron los relámpagos iluminando monumentos icónicos como la Torre Eiffel y la Basílica del Sacré-Cœur.
Caos en el Transporte y Daños Generalizados
El sistema de transporte de la región parisina colapsó en varios puntos.
* Aeropuertos: Los aeropuertos de Orly y Charles de Gaulle reportaron numerosas cancelaciones y desvíos de vuelos debido a las fuertes ráfagas de viento y las inundaciones localizadas.
* Metro: Varias estaciones de metro, incluyendo Alma-Marceau y Voltaire, tuvieron que ser cerradas temporalmente por inundaciones.
* Trenes: Se esperan más perturbaciones en los trenes de cercanías (Transilien) en los próximos días, ya que la región de Île-de-France permanece en alerta naranja por tormentas.
En otras partes de Francia, especialmente en la región de Dordoña, cayeron granizos del tamaño de pelotas de golf, causando daños extensos en más de 70 edificios y devastando cultivos, lo que ha llevado a los sindicatos agrícolas a solicitar ayudas estatales.
La Sombra del Cambio Climático
Este evento extremo no puede entenderse sin el contexto de la ola de calor «notable por su intensidad y su llegada temprana» que lo precedió, según los meteorólogos de Météo-France. La secuencia de calor abrasador seguido de tormentas violentas es un patrón que los científicos del clima han advertido que se volverá más frecuente y severo debido al calentamiento global.
El episodio en París sirve como una demostración tangible y visceral de las consecuencias de la volatilidad climática. Para millones de parisinos, el cambio climático ha dejado de ser un debate abstracto para convertirse en una realidad vivida, con un impacto directo en su seguridad, sus hogares y su vida cotidiana.
