EU planea división de Gaza en dos zonas, revela The Guardian

EU planea división de Gaza en dos zonas, revela The Guardian
EU planea división de Gaza en dos zonas, revela The Guardian

La división de Gaza ha pasado en silencio de ser una hipótesis a convertirse en un proyecto militar detallado en documentos internos, según reveló The Guardian. Ese término, “división de Gaza”, se escucha repetido en despachos diplomáticos, informes de inteligencia y, ahora, en filtraciones que apuntan a una reconfiguración radical del enclave tras dos años de devastación.

Para entender la magnitud de este plan, basta imaginar la historia de Samir, un joven palestino desplazado que recorrió la franja de norte a sur en busca de refugio. Su travesía, como la de miles, quedó atrapada entre ruinas, pasos cerrados y bombardeos intermitentes. Hoy, esas mismas zonas por donde caminó podrían convertirse en fronteras internas impuestas por potencias extranjeras.

Un plan militar que consiste en la división de Gaza a lo largo de la “línea amarilla”

The Guardian accedió a documentos del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) que detallan una planeación a largo plazo para dividir el enclave en dos sectores: la llamada zona verde y la zona roja.

La zona verde sería una franja reconstruida bajo control militar israelí e internacional, donde se levantarían proyectos de redificación, hospitales de campaña y centros de coordinación militar con fuerzas externas.

La zona roja, en cambio, quedaría en ruinas y abarcaría menos de la mitad del territorio, justo donde se concentran los más de dos millones de palestinos desplazados por los bombardeos. Sería un espacio marcado por el hacinamiento, el colapso sanitario y la falta de servicios básicos.

Según los archivos, la división de Gaza se configuraría a lo largo de la actual “línea amarilla”, ya controlada por Israel. Tropas extranjeras acompañarían a soldados israelíes para reforzar esta separación física y operativa.

Fuerzas europeas en el terreno: Reino Unido, Francia y Alemania

Los documentos filtrados revelan que Washington ha considerado el despliegue de contingentes europeos dentro del enclave. El plan contempla:

  • 1,500 soldados del Reino Unido, especializados en desactivación de explosivos y atención médica militar.
  • 1,000 soldados franceses para despeje de carreteras y labores de seguridad.
  • Tropas de Alemania, Países Bajos y países nórdicos para operar hospitales de campaña, logística e inteligencia.

El objetivo de este despliegue sería consolidar la zona verde como un corredor “seguro”, aunque bajo control militar estricto. Los soldados extranjeros también tendrían participación en los pasos fronterizos, tras integrarse con unidades israelíes.

La vida en dos zonas

Samir recuerda la mañana en que vio caer los edificios de su barrio. Ahora vive bajo plástico, en la improvisada ciudad de tiendas hacia la costa. Si este plan se implementa, su hogar quedaría en la llamada zona roja, mientras que la promesa de reconstrucción se concentraría en otra franja a la que él, según el diseño estratégico, no tendría acceso inmediato.

Las fuentes consultadas por The Guardian afirmaron que la reconstrucción en la zona verde buscaba atraer a civiles palestinos para “convencerlos” de cruzar hacia áreas controladas por Israel. Con más de dos millones de desplazados concentrados en un territorio reducido, este escenario plantea tensiones humanitarias inéditas.

Objetivos, riesgos y la geopolítica detrás del plan

Expertos militares consultados por el diario británico señalan que esta estrategia pretende preparar el terreno para una eventual reunificación del enclave, aunque bajo una arquitectura de seguridad diseñada por potencias extranjeras. Sin embargo, sin un plan viable de paz, sin retiro de tropas israelíes y sin una reconstrucción masiva, la división de Gaza podría convertirse en un limbo prolongado.

Un funcionario citado por The Guardian aseguró que la propuesta de “comunidades seguras alternativas”, pequeños campamentos cercados para palestinos desplazados, fue descartada esta semana. Pero, según organizaciones humanitarias, el abandono de esos planes no garantiza mejores condiciones.

Bombardeos, incursiones y destrucción continua

Mientras estos documentos circulan, la realidad sobre el terreno es distinta: bombardeos en Shujaiya, disparos de artillería en Jan Yunis, y la demolición de edificios en Rafah pese a la tregua con Hamas.

Informes de prensa señalan que desde el alto el fuego del 10 de octubre, Israel ha destruido más de 1,500 edificios solo en Rafah. En Cisjordania, tropas israelíes continúan asaltando pueblos y realizando arrestos.

El territorio sigue bajo tensión permanente, en un escenario que empeora cada día la emergencia humanitaria.

Un futuro marcado por fronteras internas

Si algo demuestra esta filtración es que el futuro de Gaza se está diseñando en mesas de planificación militar lejos del enclave. Para Samir y millones de palestinos, la posibilidad de una división de Gaza no es un concepto geopolítico: es una amenaza directa a su capacidad de reconstruir sus vidas, sus hogares y su dignidad.

La historia de esta región siempre ha sido compleja. Pero la opción de partir Gaza a la mitad, según los documentos analizados por The Guardian, añade una capa más oscura al conflicto.

Sin una solución política sostenible, este proyecto podría redefinir el mapa humano de uno de los territorios más castigados del mundo.

Salir de la versión móvil