
El régimen de Corea del Norte ha dado un paso significativo en el desarrollo de su arsenal estratégico. De acuerdo con la agencia estatal KCNA, el Instituto del Centro de Investigaciones de Materiales Químicos logró fabricar un nuevo propulsor de combustible sólido de gran empuje, diseñado para los misiles balísticos intercontinentales Hwasong-19 y la nueva generación Hwasong-20.
Un avance tecnológico con fibra de carbono
El informe detalla que este nuevo motor está compuesto con fibras de carbono, lo que le otorga mayor resistencia y eficiencia. Durante los últimos dos años, el propulsor fue sometido a ocho pruebas estáticas, en las que se comprobó su fiabilidad y precisión.
Este tipo de innovación tecnológica es crucial, ya que los motores de combustible sólido permiten una mayor rapidez en el despliegue de misiles, reduciendo el tiempo necesario para su lanzamiento en comparación con los de combustible líquido.
Aplicación en misiles Hwasong-19 y Hwasong-20
La agencia KCNA subrayó que los propulsores serán implementados en los Hwasong-19, ya conocidos en la capacidad intercontinental de Pyongyang, y en los Hwasong-20, misiles de nueva generación que se encuentran en desarrollo.
Este anuncio refuerza la intención de Corea del Norte de modernizar su capacidad ofensiva y consolidarse como una potencia nuclear con armamento más avanzado y confiable.
La visita de Kim Jong-un al instituto
Según la agencia, el líder norcoreano Kim Jong-un visitó personalmente las instalaciones del instituto. Durante su recorrido, se reunió con expertos, revisó los equipos de producción y expresó su interés en la fabricación en serie de los nuevos motores.
La presencia de Kim en el anuncio busca enviar un mensaje tanto a nivel interno como externo: demostrar el liderazgo en materia militar y la determinación de avanzar en programas estratégicos pese a las sanciones internacionales.
Implicaciones estratégicas y geopolíticas
El desarrollo de estos motores podría tener un impacto considerable en la seguridad internacional, ya que el uso de combustible sólido dificulta la detección temprana de lanzamientos y aumenta la movilidad de los misiles.
Analistas señalan que la modernización de los Hwasong-19 y el desarrollo del Hwasong-20 muestran la intención de Pyongyang de mantenerse competitivo en el escenario militar frente a potencias como Estados Unidos, China y Rusia.
Un paso más en la carrera armamentista
El nuevo propulsor de combustible sólido representa un avance clave en los planes de Corea del Norte. Su aplicación en misiles intercontinentales refuerza la capacidad de respuesta rápida del país y plantea un desafío mayor para los esfuerzos diplomáticos en la península coreana.
Mientras tanto, la comunidad internacional seguirá de cerca estos desarrollos, conscientes de que cada nuevo logro tecnológico en Pyongyang eleva la tensión en el equilibrio de la seguridad global.