La economía de China crece un 5.3% en la primera mitad de 2025, desafiando la guerra comercial y las presiones externas. Conoce los detalles clave
La economía de China demostró una notable resiliencia al registrar un crecimiento del PIB del 5.3% interanual en la primera mitad de 2025, una cifra que supera algunas expectativas en un contexto de intensas presiones externas y una guerra comercial en curso.
En un claro mensaje de estabilidad dirigido al mundo, la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) de China anunció este martes que el Producto Interno Bruto (PIB) del país alcanzó los 66.05 billones de yuanes (aproximadamente $9.24 billones de dólares) en los primeros seis meses del año, lo que representa un sólido crecimiento del 5.3%. Solo en el segundo trimestre, la expansión fue del 5.2% interanual.
Un análisis profundo: ¿Qué impulsó el crecimiento?
El informe oficial desglosa los componentes que sostuvieron la economía china en este período desafiante :
- Liderazgo del sector servicios: La industria terciaria (servicios) fue el principal motor, con una expansión del 5.5%.
- Fuerza industrial: La industria secundaria (que incluye manufactura y construcción) no se quedó atrás, creciendo un 5.3%.
- Estabilidad agrícola: La industria primaria (agricultura) registró un aumento del 3.7%.
Otros indicadores clave también mostraron fortaleza. La producción industrial total aumentó un 6.4%, mientras que las ventas minoristas, un indicador crucial del consumo interno, crecieron un 5.0%, superando el ritmo del primer trimestre. La inversión en activos fijos también continuó su expansión con un aumento del 2.8%.
El gobierno reconoce la presión pero mantiene la calma
A pesar de las cifras positivas, las autoridades chinas no ocultan los desafíos. Sheng Laiyun, subdirector de la NBS, calificó el resultado como «altamente valioso» y un «logro difícilmente ganado», reconociendo explícitamente las «crecientes presiones externas desde el segundo trimestre».
«Este es un logro difícilmente ganado, especialmente dados los cambios bruscos en el entorno internacional y las crecientes presiones externas desde el segundo trimestre». – Sheng Laiyun, Subdirector de la Oficina Nacional de Estadísticas de China.
Esta declaración es una admisión directa del impacto de la guerra comercial y otras tensiones geopolíticas. Sin embargo, la estrategia del gobierno parece ser la de proyectar una imagen de fortaleza y estabilidad mientras aborda internamente problemas estructurales, como el exceso de capacidad industrial que el presidente Xi Jinping ha señalado como una prioridad a resolver.
El Banco Central se mantiene a la espera
En línea con esta postura de cautela optimista, el Banco Popular de China (PBoC) decidió mantener sin cambios sus tasas de interés de referencia (LPR) en su última reunión. La tasa a un año, crucial para los préstamos corporativos, se mantuvo en un mínimo histórico del 3.0%.
Esta decisión indica que las autoridades no sienten la necesidad de un estímulo monetario de pánico. El crecimiento mejor de lo esperado les da margen para esperar y evaluar el impacto total de los nuevos aranceles estadounidenses y los efectos de sus propias políticas internas de reforma.
En resumen, China navega por un camino complejo. Por un lado, presenta al mundo cifras económicas robustas que desafían las narrativas de colapso. Por otro, se prepara internamente para una batalla prolongada contra desafíos estructurales y amenazas externas, manteniendo su política monetaria en una calculada pausa.
