Funcionarios de Brasil y Estados Unidos se reunirán este jueves para discutir los nuevos aranceles que afectan las exportaciones brasileñas, tras la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de imponer un gravamen del 50% a varios productos procedentes del país sudamericano.
Lula da Silva confirma el encuentro
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva informó que su gobierno sostendrá conversaciones con representantes de Estados Unidos con el objetivo de reducir los aranceles que han golpeado el comercio bilateral.
Aunque no se ha revelado el lugar de la reunión, se confirmó la participación del ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, quien viajó a Washington para encontrarse con Marco Rubio, secretario de Estado designado por Trump para liderar las conversaciones.
“Queremos mantener un diálogo directo y respetuoso. Brasil no puede permitirse perder su acceso competitivo al mercado estadounidense”, expresó Lula.
Un conflicto comercial en ascenso
El conflicto se agravó luego de que Trump aumentara los aranceles a las exportaciones brasileñas del 10% al 50% en cuestión de meses. Según el mandatario estadounidense, la decisión está relacionada con la condena del expresidente Jair Bolsonaro, quien fue sentenciado a más de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado tras su derrota electoral en 2022.
Trump calificó el proceso judicial contra Bolsonaro como una “caza de brujas”, lo que, según analistas, influyó en la decisión de imponer las sanciones.
Conversaciones previas entre Lula y Trump
El pasado 6 de octubre, Lula y Trump sostuvieron una videollamada de 30 minutos en la que abordaron temas económicos y comerciales. Durante la charla, Lula pidió la eliminación del arancel del 40% que entonces estaba vigente, y Trump se mostró abierto a continuar las negociaciones.
“Tendremos más discusiones y nos reuniremos en un futuro no muy lejano”, escribió Trump en Truth Social, su red social oficial.
El diálogo fue descrito como amistoso, y ambos mandatarios acordaron mantener una línea directa de comunicación, incluso intercambiando números personales para facilitar las conversaciones futuras.
Los mercados financieros brasileños siguen con atención la reanudación de las conversaciones, pues el país enfrenta uno de los aranceles más altos en su historia reciente por parte de Estados Unidos.
Expertos consideran que el resultado de esta negociación podría definir el rumbo de las exportaciones brasileñas y marcar el tono de la relación comercial entre ambos países durante los próximos años.
