Entre el 6 y el 9 de octubre, lluvias torrenciales provocadas por los huracanes Raymond y Priscilla azotaron varias regiones de México, dejando un saldo devastador: 64 muertos y 65 desaparecidos. Las zonas más afectadas fueron Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro, donde las precipitaciones equivalieron a la mitad del promedio anual, causando graves daños en viviendas, negocios e infraestructura y dejando a miles de personas como damnificados.
Solidaridad internacional: el mensaje de Brasil
El gobierno de Brasil, presidido por Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su solidaridad con México y sus comunidades afectadas. En un comunicado, la Cancillería brasileña señaló que “tomó conocimiento, con consternación”, de la tragedia y envió condolencias a las familias de las víctimas y al gobierno mexicano. Además, subrayó la importancia de la cooperación internacional para enfrentar fenómenos extremos como este.
Cambio climático y fenómenos extremos
La administración brasileña recordó que la crisis climática intensifica los fenómenos meteorológicos extremos, haciendo que desastres como los ocurridos en México sean cada vez más frecuentes. Este escenario refuerza la urgencia de acciones globales coordinadas para mitigar el impacto del cambio climático y proteger a las comunidades más vulnerables.
COP30 y la agenda climática de Brasil
Brasil será sede de la cumbre climática COP30, que se realizará en noviembre en la ciudad amazónica de Belém. Este evento será clave para que la comunidad internacional diseñe estrategias efectivas que prevengan desastres futuros, promoviendo compromisos concretos para la reducción de emisiones y la adaptación ante fenómenos climáticos extremos.
Impacto social y económico de la tragedia
Las lluvias torrenciales dejaron un escenario de destrucción y pérdida que afecta a miles de personas. Las inundaciones destruyeron viviendas, negocios e infraestructura, generando un grave impacto económico y social en más de un centenar de municipios. Cada historia de pérdida se convierte en un llamado a la acción y en un recordatorio de que la solidaridad internacional y las medidas preventivas son esenciales.
