La mañana del miércoles 24 de septiembre de 2025, una mujer mayor que caminaba por una carretera de Tuguegarao City, en el noreste de Filipinas, encontró a una bebé recién nacida abandonada dentro de una caja de cartón. Con menos de un día de vida y el cordón umbilical recién cortado, la menor estaba en condiciones críticas de vulnerabilidad.
La acción rápida de la transeúnte permitió alertar de inmediato a los servicios de emergencia, quienes trasladaron a la bebé al Hospital General Popular de Tuguegarao City. Los médicos confirmaron que la menor se encontraba en buen estado, aunque permanecerá bajo observación por hasta cinco días para garantizar su salud.
Intervención ciudadana y atención médica crucial
Las imágenes difundidas muestran a la pequeña dentro de la caja junto a la carretera, moviéndose ligeramente. Esta escena reflejó la gravedad del abandono y la necesidad de una respuesta inmediata.
May Asuncion, trabajadora social de la Oficina de Bienestar Social y Desarrollo de la ciudad, destacó la importancia de la vigilancia médica:
«El bebé está en condición estable, pero permanecerá en el hospital hasta cinco días para asegurar que se encuentra en buen estado de salud.»
La intervención ciudadana fue clave para salvar la vida de la menor, subrayando la relevancia de la solidaridad y la rapidez en la atención.
Avances en la investigación policial
El teniente general José Melencio C. Nartatez Jr., jefe de la Policía Nacional de Filipinas, elogió la acción de la ciudadana y los servicios de emergencia:
«Cada vida es valiosa, y la PNP no se detendrá hasta que la persona que abandonó a este bebé sea identificada.»
La policía revisa registros de nacimientos recientes en hospitales cercanos y ha solicitado la colaboración de la comunidad para aportar información. La cooperación ciudadana es considerada esencial para garantizar que la menor reciba justicia y protección.
Solidaridad y futuro de la menor
Mientras la investigación avanza, la sociedad local se ha mostrado solidaria y alerta ante la situación, entendiendo que la seguridad y bienestar del menor dependen tanto de las autoridades como de la participación ciudadana.
El caso ha reabierto el debate sobre la protección infantil en Filipinas, y subraya la necesidad de fortalecer medidas preventivas frente al abandono y la vulnerabilidad de los recién nacidos.
