Aviones militares de EE. UU. llegan a Panamá y generan críticas sociales

Aviones militares de EE. UU. llegan a Panamá y generan críticas sociales
Aviones militares de EE. UU. llegan a Panamá y generan críticas sociales

Nueve aviones militares del Comando Sur de Estados Unidos arribaron a Panamá este viernes como parte de los ejercicios conjuntos denominados Panamax Alpha-Fase II, que se desarrollarán del 5 al 15 de septiembre. Estas maniobras incluyen cinco aeronaves de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, entre ellas dos helicópteros UH-60 Black Hawk y tres CH-47 Chinook, utilizadas para transporte táctico de tropas y carga.

Según el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), el objetivo de las maniobras es “fortalecer las capacidades operacionales de los estamentos de seguridad del estado panameño, para la protección del Canal de Panamá”, un punto estratégico de importancia global.

Rechazo social y cuestionamientos sobre soberanía

Diversas organizaciones sociales han expresado su preocupación por la presencia militar extranjera en territorio panameño. El Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales y la Coordinadora Victoriano Lorenzo han señalado que la participación de EE. UU. se aparta de los Tratados de Neutralidad de 1977, los cuales limitan la presencia de fuerzas extranjeras en Panamá y buscan proteger la soberanía nacional.

Estos movimientos se enmarcan en un memorando de entendimiento firmado en abril entre el gobierno panameño y el Departamento de Defensa estadounidense. Los críticos advierten que la ampliación de maniobras militares podría sentar precedentes sobre futuras intervenciones y aumentar la tensión geopolítica en la región.

Detalles de los ejercicios Panamax Alpha-Fase II

Los ejercicios incluyen simulaciones de defensa y protección del Canal de Panamá, coordinación entre aeronaves y unidades navales, y entrenamientos de transporte de tropas y carga en situaciones de emergencia.

Expertos militares señalan que estas maniobras son estratégicas para mejorar la interoperabilidad entre fuerzas de EE. UU. y Panamá, pero reconocen que la percepción pública y social juega un papel clave en la legitimidad de las operaciones en el país.

Reacciones políticas y diplomáticas

Las críticas de sectores sociales panameños contrastan con la versión oficial que resalta la cooperación bilateral y el fortalecimiento de capacidades militares locales. Sin embargo, analistas internacionales advierten que este tipo de despliegues podrían ser percibidos como injerencia extranjera, especialmente en un contexto de creciente debate sobre la independencia estratégica de América Latina.

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