La tensión entre Estados Unidos y Venezuela volvió a escalar esta semana después de que dos aviones de combate F-16 venezolanos armados sobrevolaron el destructor lanzamisiles USS Jason Dunham, perteneciente a la Armada de Estados Unidos, en una demostración de fuerza en el sur del Mar Caribe.
El incidente ocurrió el jueves 4 de septiembre, apenas dos días después de que Washington confirmara un ataque militar contra un barco venezolano, presuntamente utilizado para transportar droga, en el que murieron 11 personas.
Sobrevuelo de aviones venezolanos
De acuerdo con un funcionario del Departamento de Defensa de EU, el buque de guerra estadounidense no respondió al sobrevuelo de los F-16 venezolanos. La acción fue reportada primero por CBS News, que calificó el hecho como un episodio más en la creciente tensión entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Nicolás Maduro.
El destructor Jason Dunham forma parte de un despliegue militar antinarcóticos que el Pentágono ha reforzado en las últimas semanas en aguas cercanas a Venezuela, con buques de guerra y aviones de vigilancia.
Ataque previo contra un barco venezolano
El sobrevuelo ocurrió dos días después de que Estados Unidos atacara un barco venezolano, señalado por Washington como parte de una red de narcotráfico. Según Trump, en la operación murieron 11 miembros del grupo Tren de Aragua, aunque no está claro si se les dio la oportunidad de rendirse.
El presidente estadounidense afirmó que la directiva para utilizar la fuerza militar contra cárteles latinoamericanos se firmó el mes pasado bajo carácter confidencial.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la estrategia argumentando que la mera incautación de cargamentos no ha sido suficiente, y que lo único que disuadirá a los grupos criminales es “hacerlos estallar”.
Respuesta de Maduro y acusaciones cruzadas
Desde Caracas, Nicolás Maduro denunció que Estados Unidos busca provocar una guerra en la región y acusó a Rubio de empujar a Trump hacia un conflicto sangriento.
El mandatario venezolano calificó el despliegue militar estadounidense como “la mayor amenaza en el continente en los últimos 100 años”, asegurando que los ataques forman parte de una campaña de desestabilización.
Washington sostiene que Venezuela es un punto clave en el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, aunque varios expertos consideran exageradas estas afirmaciones. Además, acusan a Maduro de liderar un “cártel de narcotraficantes” que estaría detrás de los envíos de droga mezclada con fentanilo, vinculados a la crisis de sobredosis en territorio estadounidense.
