Argentina enfrenta un «Súper Miércoles» de protestas contra los ajustes de Milei, con el Congreso debatiendo leyes clave. Conoce la situación económica y política.
Argentina vive un «Súper Miércoles» de protestas en el Congreso contra las medidas de ajuste del gobierno, mientras el parlamento debate leyes cruciales sobre jubilaciones y discapacidad que el ejecutivo amenaza con vetar, reflejando una profunda división política y social.
La jornada del 4 de junio de 2025 en Argentina ha estado dominada por un «Súper Miércoles de protestas», con diversos sectores afectados por las políticas de ajuste del gobierno confluyendo en el Congreso. Esta movilización masiva evidencia un creciente descontento social ante las medidas económicas implementadas, lo que subraya la presión que enfrenta la administración actual.
Paralelamente, el ámbito legislativo se ha convertido en un campo de batalla. La Cámara de Diputados se encuentra debatiendo leyes fundamentales relacionadas con las jubilaciones, una moratoria y la emergencia en discapacidad. Sin embargo, el gobierno ha anticipado su intención de vetar estas leyes, lo que presagia un choque político significativo entre el poder ejecutivo y el legislativo. Esta confrontación directa pone de manifiesto una falta de consenso político en torno a políticas sociales y económicas cruciales, donde el gobierno prioriza la disciplina fiscal por encima de los compromisos legislativos. La persistencia de las protestas, a pesar de la firmeza del gobierno, indica que el descontento social no se disipa únicamente con cifras económicas, sino que se ve alimentado por el impacto real en la vida de los ciudadanos.
En el plano económico, el «dólar blue» (mercado informal) ha registrado una cotización de $1,160 para la venta, alcanzando su precio más bajo desde diciembre. Mientras tanto, el dólar oficial se mantiene estable en $1,200 en el Banco Nación. Aunque la estabilización en el mercado informal podría interpretarse como una señal positiva, la economía oficial sigue bajo presión y dependiente del respaldo financiero externo. Un informe del Banco Central (BCRA) indicó que las reservas internacionales brutas disminuyeron mínimamente en USD 23 millones, situándose en USD 37,768 millones. Si bien este stock ha aumentado un 78.1% desde la asunción del presidente Milei en diciembre de 2023, el mercado estima que se necesitan USD 4,000 millones adicionales para alcanzar los objetivos acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El gobierno ha logrado un acuerdo con el FMI para posponer la revisión de sus metas hasta finales de julio, lo que les otorga más tiempo para acumular reservas. Esta necesidad de aplazamiento sugiere que la acumulación de reservas es un desafío considerable, y cualquier estabilidad económica percibida es frágil y altamente dependiente del apoyo financiero externo continuo.
La percepción pública sobre la inflación también revela una brecha significativa. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyectó un menor crecimiento (5.2%) pero una mayor inflación (36.6% de variación anual) para Argentina en 2025. Sin embargo, una encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella indicó que la población percibe que los precios duplican el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial. Esta disparidad entre las cifras oficiales y la realidad cotidiana de los ciudadanos agudiza la tensión social, ya que la población siente el impacto económico de manera más severa de lo que sugieren las estadísticas. Esta dinámica podría conducir a un malestar social sostenido y a una inestabilidad política, dificultando la implementación de la agenda de reformas del gobierno. La voluntad del gobierno de utilizar el poder de veto podría centralizar aún más el poder y eludir los controles democráticos tradicionales, lo que podría exacerbar la polarización política y hacer que la gobernanza sea más desafiante a largo plazo.
