Análisis profundo: La controvertida estrategia antidrogas de Trump y sus graves implicaciones para la soberanía y seguridad de México bajo la administración Sheinbaum

Análisis profundo: La controvertida estrategia antidrogas de Trump y sus graves implicaciones para la soberanía y seguridad de México bajo la administración Sheinbaum

Un reciente análisis advierte que las propuestas de Washington, incluyendo la designación de cárteles como terroristas y amenazas de intervención, representan un «caballo de Troya» que podría agravar la crisis en lugar de solucionarla.

Ciudad de México – La compleja y a menudo tensa relación entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico vuelve a estar bajo la lupa. Un incisivo análisis publicado este 20 de mayo de 2025 por Etienne Rosas en la revista Nexos, titulado «La guerra contra las drogas en México: Trump ofrece a Sheinbaum un caballo de Troya más peligroso», desmenuza las serias implicaciones de las políticas estadounidenses, especialmente las impulsadas o propuestas por figuras como Donald Trump, para la soberanía y la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum.

El artículo de Rosas argumenta con contundencia que el enfoque predominante de Estados Unidos, caracterizado por su unilateralismo y la priorización de medidas de fuerza, lejos de ser una solución, podría convertirse en una trampa peligrosa que exacerbe los problemas de violencia e inseguridad en México, al tiempo que socava su autonomía.

El Unilateralismo Estadounidense y la Soberanía Mexicana en Vilo

Un ejemplo citado para ilustrar la disposición de Washington a actuar por su cuenta es la captura de Ismael «El Mayo» Zambada, entonces líder del Cártel de Sinaloa, por agentes del FBI y la DEA en Hermosillo, Sonora, en julio de 2024. Esta operación, según el análisis, se habría realizado sin una discusión profunda en el Consejo de Seguridad Nacional mexicano sobre la previsible escalada de violencia que desencadenaría, enviando una clara señal de que Estados Unidos está dispuesto a perseguir sus objetivos con o sin la cooperación formal de México y al margen de los protocolos diplomáticos.

Esta percepción de vulnerabilidad soberana se agudiza con propuestas como la designación de los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés) por parte de Donald Trump. Tal designación, advierte Rosas, no solo amplía drásticamente el poder del ejecutivo estadounidense para actuar contra estos grupos y sus redes financieras a nivel global, sino que también abre la puerta a posibles intervenciones militares unilaterales bajo la justificación de la «Autorización para el Uso de la Fuerza Militar» (AUMF) de 2001, originalmente concebida para la lucha contra Al Qaeda.

Las amenazas no se han quedado en el papel. Figuras del círculo de Trump, e incluso él mismo, han llegado a plantear la posibilidad de bombardeos con drones en territorio mexicano o «intervenciones limitadas» con fuerzas especiales estadounidenses. Terry Cole, nominado por Trump para dirigir la DEA en mayo de 2025, llegó a declarar que «México ha sido un estado fallido durante años» y se está «convirtiendo en un campo de entrenamiento terrorista», una retórica que, según el análisis, Trump utiliza para sugerir una «alianza intolerable» entre el gobierno mexicano y los narcotraficantes, construyendo así un casus belli para una eventual invasión.

«La historia ha demostrado que las soluciones impuestas desde el exterior, especialmente las de carácter militar, raramente resuelven problemas tan complejos como el narcotráfico. Suelen generar más violencia y resentimiento.» 

La «Trampa» de las Concesiones y la Narrativa del «Estado Fallido»

Ante este panorama, la administración de Claudia Sheinbaum se encuentra en una encrucijada. Si bien ha rechazado públicamente cualquier intervención militar, ha aprobado ciertas concesiones a Estados Unidos, como la ampliación del entrenamiento de militares mexicanos por fuerzas especiales estadounidenses y la autorización de sobrevuelos de drones de la CIA con fines de vigilancia. Analistas como Rosas sugieren que estas concesiones, aunque puedan parecer menores o destinadas a «apaciguar» las presiones inmediatas, conllevan el riesgo de ser interpretadas en Washington no como cooperación, sino como una señal de debilidad. Esta percepción podría incentivar futuras demandas más intrusivas, erosionando gradualmente la soberanía mexicana sin abordar las causas profundas del narcotráfáfico.

Paralelamente, la insistente caracterización de México como un «estado fallido» o un «santuario terrorista» por parte de ciertos sectores políticos y mediáticos en Estados Unidos es vista como una estrategia deliberada para justificar políticas más duras e intervencionistas. Esta narrativa, advierte el análisis, convenientemente omite la corresponsabilidad de Estados Unidos en el problema, como la alta demanda de drogas en su mercado interno y el constante flujo ilegal de armas de alto poder de EEUU hacia México, que fortalecen a los cárteles.

Más Allá del Descabezamiento: Hacia una Estrategia Integral

El artículo de Nexos también critica duramente la persistencia en estrategias de «descabezamiento» de líderes criminales, una táctica que, si bien puede ofrecer victorias mediáticas a corto plazo, ha demostrado ser ineficaz para erradicar el narcotráfico o restaurar el estado de derecho a largo plazo. Por el contrario, argumenta Rosas, estas acciones a menudo crean vacíos de poder que son llenados por otros actores criminales, frecuentemente más violentos y fragmentados, lo que conduce a un mayor caos y a una mayor militarización de la industria de las drogas.

Frente a este «caballo de Troya», el autor propone una visión alternativa: una estrategia a largo plazo para superar al crimen organizado sin sacrificar la democracia. Esta estrategia se basaría en tres pilares :

 * Regulación de Operaciones: Establecer reglas claras para limitar el daño a la sociedad, incluyendo la legalización ordenada de ciertas drogas para minimizar las ganancias criminales.

 * Truncar la Efectividad Operativa y el Reclutamiento: Implementar programas sociales amplios y especializados, incluyendo rehabilitación en prisiones y programas de reintegración social.

 * Eclipsar la Efectividad Política y la Relevancia Social: Desarrollar instituciones democráticas inclusivas y representativas, y reducir la desigualdad económica mediante programas universales.

La disyuntiva para México es clara: ceder a presiones externas que proponen más de lo mismo –un enfoque militarista que ha fracasado– o apostar por una estrategia soberana e integral que aborde las raíces sociales y económicas del crimen organizado. La administración Sheinbaum enfrenta el desafío de navegar estas aguas turbulentas, defendiendo la soberanía nacional al tiempo que busca soluciones efectivas y duraderas a la crisis de seguridad.

¿Cuál crees que debe ser la estrategia de México ante las presiones de EEUU en la lucha antidrogas? Participa en el debate. 

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