Alemania al borde: Drástico recorte de previsiones por Ifo y Bundesbank

Alemania al borde: Drástico recorte de previsiones por Ifo y Bundesbank
Alemania al borde: Drástico recorte de previsiones por Ifo y Bundesbank

El Instituto Ifo y el Bundesbank recortan drásticamente sus previsiones para la economía alemana, citando aranceles de EE.UU. y debilidad global. ¡Entérate del impacto!

Las dos principales instituciones económicas de Alemania, el Instituto Ifo y el Bundesbank, han presentado hoy previsiones económicas marcadamente pesimistas para 2025. Advierten de un crecimiento mínimo o nulo, culpando a las amenazas arancelarias de Estados Unidos, la debilidad de la demanda global y problemas estructurales internos.

La economía alemana, considerada el motor de Europa, enfrenta un panorama sombrío según los últimos pronósticos publicados hoy por el prestigioso Instituto Ifo y el Bundesbank, el banco central del país. Ambas instituciones han revisado a la baja sus expectativas de crecimiento para 2025, dibujando un escenario de estancamiento o avance mínimo, y una recuperación que se perfila lenta y llena de incertidumbres para 2026.

Instituto Ifo: Crecimiento Mínimo y el Lastre de los Aranceles

En su informe de verano de 2025, el Instituto Ifo proyecta un modesto crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) real de tan solo el 0.3% para el presente año. Aunque espera una mejora hasta el 1.5% en 2026, esta última cifra se sustenta en parte en los estímulos fiscales que se anticipa implementará el gobierno alemán. Sin embargo, el Ifo es claro al señalar el impacto negativo de las tensiones comerciales: estima que las amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos restarán 0.1 puntos porcentuales al crecimiento del PIB alemán en 2025 y unos significativos 0.3 puntos porcentuales en 2026.

En cuanto a la inflación, el Ifo prevé una tasa del 2.1% para 2025 (2.6% la subyacente, que excluye energía y alimentos), moderándose al 2.0% en 2026 (2.3% la subyacente). El mercado laboral, aunque con un ligero repunte del empleo, se verá limitado por factores demográficos, con una tasa de paro que se situaría en el 6.3% en 2025 y el 6.1% en 2026. Preocupa también la situación de las finanzas públicas: a pesar de los estímulos, el déficit público se espera que aumente del 2.3% del PIB en 2025 al 3.4% en 2026, elevando la deuda pública hasta el 64% del PIB.

Bundesbank: Estancamiento en 2025 y Recuperación Tardía

El Bundesbank, en sus proyecciones de junio de 2025, es aún más cauto para el ejercicio actual, anticipando un crecimiento nulo (0.0%) del PIB real ajustado por calendario. La recuperación se retrasaría hasta 2026, con un avance del 0.7%, y un 1.2% para 2027. El banco central alemán identifica claramente a los aranceles estadounidenses y la incertidumbre política asociada en Washington como los principales frenos al crecimiento a corto plazo, y alerta sobre una disminución significativa de las exportaciones alemanas en 2025.

Respecto a la inflación (IPCA), el Bundesbank espera un 2.2% en 2025, con una caída temporal al 1.5% en 2026 (debido a la evolución de los precios de la energía), para luego repuntar al 1.9% en 2027. La tasa subyacente se mantendría más elevada, en el 2.6% en 2025, para descender al 1.9% en 2026. El Bundesbank confía en que el gasto gubernamental expansivo, especialmente en defensa e infraestructuras, impulsará la economía a partir de 2026, pero esto llevará el déficit público por encima del 4% para 2027 y la deuda pública en torno al 66% del PIB.

Estos pronósticos se ven corroborados por datos recientes, como la caída de las exportaciones en abril de 2025, particularmente hacia Estados Unidos, un fenómeno atribuido en parte a los efectos anticipatorios de los aranceles.

Desafíos Estructurales y el Doble Filo del Estímulo Fiscal

Más allá de los factores cíclicos y externos como los aranceles y la debilidad de la demanda global, los análisis de ambas instituciones apuntan a desafíos estructurales que enfrenta la economía alemana. La demografía adversa limita el potencial de crecimiento del empleo , mientras que la creciente competencia de China, que evoluciona de mercado a rival en sectores clave , y los elevados costes energéticos y laborales  erosionan la competitividad del tradicional modelo exportador alemán.

Si bien se espera que el aumento del gasto público actúe como un revulsivo, especialmente a partir de 2026, esta estrategia conlleva el riesgo de un deterioro significativo de las finanzas públicas. Este «doble filo» del estímulo fiscal plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la deuda a largo plazo y podría reavivar el debate sobre la estricta regla del «freno de la deuda» (Schuldenbremse) en Alemania.

«La recuperación de la economía alemana se está retrasando por la incertidumbre que rodea la política comercial internacional. Solo gradualmente la actividad económica se verá impulsada por medidas fiscales» – Joachim Nagel, Presidente del Bundesbank.

Implicaciones para Alemania y Europa

Un estancamiento prolongado de la economía alemana tendría profundas repercusiones. A nivel interno, podría exacerbar las tensiones sociales, aumentar el desempleo y alimentar el descontento político, con el riesgo de fortalecer a opciones populistas. A nivel europeo, la debilidad del principal motor económico de la UE podría limitar su capacidad de liderazgo y su contribución financiera al bloque, afectando la respuesta coordinada a futuras crisis y la financiación de iniciativas comunitarias.

La «incertidumbre de la política económica»  es, por tanto, el sentimiento dominante en Berlín, que enfrenta la necesidad no solo de una recuperación cíclica, sino de abordar reformas estructurales profundas para asegurar su prosperidad futura.

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