
Profeco analiza: ¿Wi-Fi o datos móviles?
En un mundo donde estar conectado se ha vuelto indispensable, la pregunta sobre qué opción de conexión es mejor —Wi-Fi o datos móviles— genera debate constante. Desde el trabajo remoto hasta las redes sociales, la conectividad define la rutina diaria de millones de personas.
Por ello, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un análisis sobre las ventajas y desventajas de ambos métodos de conexión, brindando claridad a los usuarios sobre cuál conviene más según el contexto.
Wi-Fi: conexión estable y económica
El Wi-Fi, según la Profeco, destaca por ofrecer un uso ilimitado y una conexión rápida y estable. Es ideal para hogares y oficinas, donde varios dispositivos pueden conectarse simultáneamente sin comprometer la velocidad.
Otra ventaja del Wi-Fi es que, al tratarse de una red privada, brinda mayor seguridad y control sobre los dispositivos conectados. No obstante, cuando se trata de redes públicas —como las que se encuentran en cafeterías o aeropuertos— la situación cambia drásticamente, ya que pueden exponer al usuario a riesgos cibernéticos.
La principal desventaja del Wi-Fi público radica en su vulnerabilidad ante ataques informáticos. Por ello, la Profeco recomienda reservar su uso para entornos domésticos o laborales, donde la red sea segura y privada.
Datos móviles: movilidad con precaución
Los datos móviles son la alternativa más práctica para quienes necesitan conectarse fuera de casa. Sin embargo, este servicio depende de la cobertura del operador, lo que puede afectar la velocidad y estabilidad de la conexión.
Además, al rebasar el límite de datos contratado, el usuario debe pagar cargos adicionales, lo que puede incrementar el costo del servicio. Pese a ello, los datos móviles ofrecen una ventaja importante: su nivel de seguridad predeterminado es más alto que el de las redes Wi-Fi públicas.
La Profeco concluyó que el uso de datos móviles es ideal para desplazamientos o situaciones donde no hay una red privada disponible, siempre y cuando se administre el consumo de manera responsable.
Los riesgos ocultos del Wi-Fi público
Aunque conectarse a una red Wi-Fi gratuita puede parecer conveniente, la realidad es que conlleva múltiples riesgos. Uno de los más comunes es la intercepción de datos, también conocida como sniffing, mediante la cual ciberdelincuentes pueden capturar información sensible como contraseñas, números de tarjetas o correos electrónicos.
Otro peligro son las redes falsas o Evil Twin, configuradas por atacantes con nombres similares a los de redes legítimas. Si el usuario se conecta por error, toda su información puede pasar directamente por los servidores del atacante.
También existen los ataques de “hombre en el medio” (Man-in-the-Middle), que permiten inyectar malware o redirigir el tráfico hacia sitios fraudulentos. Además, en redes públicas, los dispositivos conectados pueden verse entre sí, lo que facilita el robo de archivos o la instalación de software malicioso.
Consejos de seguridad al conectarte en redes públicas
Para minimizar los riesgos al usar una red Wi-Fi pública, la Profeco y expertos en ciberseguridad recomiendan adoptar hábitos digitales responsables.
Primero, utilizar una VPN es la medida más efectiva para proteger tus datos, ya que cifra toda la información que viaja entre tu dispositivo y la red. De este modo, aunque un atacante intercepte el tráfico, no podrá leerlo.
También es esencial verificar que los sitios web tengan HTTPS y el ícono del candado en la barra de direcciones antes de ingresar información personal o financiera.
Desactiva siempre el uso compartido de archivos, evita realizar transacciones bancarias o compras en línea mientras estés conectado a una red pública y asegúrate de mantener tu sistema operativo y navegador actualizados.
Por último, configura tu dispositivo para que no se conecte automáticamente a redes conocidas, evitando así caer en trampas de redes falsas.
Wi-Fi y datos móviles: aliados, no rivales
La conclusión de la Profeco es clara: no se trata de elegir entre Wi-Fi o datos móviles, sino de aprovechar los beneficios de ambos según el entorno. El Wi-Fi es ideal para espacios fijos como el hogar o la oficina, donde se requiere estabilidad y capacidad para múltiples dispositivos.
Los datos móviles, por su parte, son perfectos para la movilidad, garantizando conexión segura mientras te desplazas o trabajas fuera de casa.
En definitiva, ambas opciones se complementan y representan las herramientas más valiosas para mantenernos conectados en un mundo digital donde la información fluye sin pausa.