La Cuarta Transformación ha demostrado que su ambición no se limita a la política; también busca transformar la forma en que los mexicanos acceden a una vivienda digna. A través del Infonavit y bajo la dirección de Octavio Romero, uno de los hombres más cercanos al presidente López Obrador, se ha lanzado un proyecto para construir 1,200 casas en Zumpango, Estado de México.
Sin embargo, este ambicioso plan no está exento de desafíos: desde ajustes logísticos y dudas sobre la calidad de los materiales hasta los siempre presentes cuestionamientos de la oposición.
El reto de construir con austeridad republicana
La filosofía de la 4T se basa en la austeridad y el trabajo colectivo, lo que implica hacer más con menos y optimizar los recursos disponibles. Pero, ¿cómo se traduce esto al terreno de la construcción?
Materiales de construcción «a la mano»
En un ejemplo que ha levantado cejas y sonrisas por igual, se mencionó que los materiales para estas viviendas podrían provenir de excedentes de proyectos emblemáticos como el Tren Maya. Desde tabiques hasta cancelería, todo parece estar disponible con una simple llamada.
Aunque esta estrategia busca maximizar recursos y reducir costos, surgen dudas sobre la calidad de los materiales reutilizados y si cumplirán con los estándares necesarios para garantizar viviendas seguras y duraderas.
Luminarias y otros detalles
Más allá de lo que respecta a su estructura, el equipamiento de las viviendas también es un punto clave. Luminarias, ventanas y acabados forman parte de los desafíos logísticos que podrían determinar la percepción pública del proyecto.
Un proyecto ambicioso con colaboración de todos
La construcción de estas viviendas ejemplifica el espíritu colaborativo que la 4T ha promovido como parte de su filosofía de gobierno. Desde directivos de proyectos hasta colaboradores clave, todos parecen tener un papel en el cumplimiento de esta meta.
Sin embargo, esta informalidad también abre la puerta a críticas sobre la falta de transparencia y la posible improvisación en la ejecución de las obras.
¿Garantizar la calidad o proteger la información?
Uno de los puntos más polémicos del proyecto es la sugerencia de clasificar toda la información relacionada con las adquisiciones y materiales hasta 2045. Aunque se argumenta que esto evitaría dar “armas al enemigo”, también genera preocupaciones sobre la falta de rendición de cuentas y posibles irregularidades en el proceso.
¿El sueño de una vivienda digna o un riesgo anunciado?
El proyecto del Infonavit bajo la 4T promete atender una necesidad histórica de miles de mexicanos: acceso a una vivienda digna y asequible. Sin embargo, el éxito dependerá de garantizar que la austeridad no comprometa la calidad, y que los procesos sean transparentes para evitar dudas sobre su viabilidad a largo plazo.
¿Serán estas viviendas un modelo de eficiencia o un ejemplo más de los retos de la improvisación? El tiempo y la supervisión ciudadana lo dirán.
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