Violencia entre taxistas en Cancún: otro episodio en una historia sin freno

Una vez más, el gremio taxista de Cancún vuelve a ser noticia, y no precisamente por su servicio. En un nuevo episodio de violencia entre conductores del sindicato “Andrés Quintana Roo”, dos operadores se enfrentaron en plena avenida Tulum, a la altura de la Supermanzana 23. El altercado, captado en video y difundido en redes sociales, expone la agresividad entre los propios taxistas y también la impunidad con la que estos conflictos terminan.

Todo comenzó cuando un taxista se detuvo en un sitio improvisado afuera de un bar, algo que no fue bien visto por el operador de la unidad marcada con el número 6179, quien de inmediato se acercó para echarlo del lugar. “Ya sabes cómo son las reglas”, le dijo antes de soltarle un manotazo. El conductor agredido apenas alcanzó a responder: “Tienes razón, carnal. Me golpeas y llamamos al sindicato”. Acto seguido, el agresor le dio un manotazo y le tiró el teléfono con el que el agredido estaba grabando la evidencia. Fue ahí cuando la tensión escaló: “¡Ah, te va a llevar la v3rg4!», exclamó el taxista golpeado antes de bajarse del vehículo, listo para encarar a su agresor.

Llegó la policía, pero no pasó nada

Los testigos llamaron a las autoridades municipales, que llegaron poco después. Sin embargo, como ha ocurrido en otras ocasiones, su intervención se limitó a una simple llamada de atención. Nadie presentó denuncia, pues ambos conductores sabían que, de proceder legalmente, serían detenidos y sus vehículos llevados al corralón, lo que significaba pérdidas económicas. Así, el conflicto quedó como un antecedente más en la larga lista de enfrentamientos entre taxistas en Cancún.

Este caso no es aislado. Los taxistas del sindicato “Andrés Quintana Roo” han protagonizado numerosos incidentes violentos, no solo entre ellos, sino también contra operadores de plataformas digitales y, en el peor de los casos, contra turistas. La disputa por el territorio y las tarifas ha convertido al transporte público en una bomba de tiempo, donde la violencia parece ser el único lenguaje que algunos taxistas entienden.

Cancún, uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, enfrenta una crisis de imagen debido a estos constantes enfrentamientos. Las agresiones entre taxistas no solo afectan a los involucrados, sino que ponen en riesgo a pasajeros y ciudadanos que, sin deberla ni temerla, pueden quedar atrapados en medio de estos conflictos.

Pese a las denuncias y los llamados de atención, las autoridades han optado por una postura tibia. La falta de sanciones ejemplares alimenta la sensación de impunidad dentro del gremio, donde los códigos internos parecen pesar más que las propias leyes.

Salir de la versión móvil