El sonido de los cohetes en Santiago Tepalcatlalpan no anunciaba una fiesta patronal, sino una noticia esperada durante años: más de 3,200 viviendas en zonas de conservación de Xochimilco iniciarán su proceso de regularización.
Las familias, que construyeron sus casas en terrenos donde la ley marcaba límites estrictos, recibieron con esperanza la confirmación de que la Comisión de Evaluación de Asentamientos Irregulares sesionó para trazar el calendario que permitirá firmar planos y dictámenes oficiales.
Ocho pueblos, una misma lucha
Los predios que accederán al cambio de uso de suelo se encuentran en Santiago Tepalcatlalpan, Santa María Nativitas, San Mateo Xalpa, San Luis Tlaxialtemalco, Santiago Tulyehualco, San Francisco Tlalnepantla, San Lucas Xochimanca y Santa Cecilia Tepetlapa.
Cada uno de estos pueblos tiene historias similares: familias que llegaron hace décadas, levantaron techos de lámina primero y muros de block después, siempre con la esperanza de algún día contar con escrituras.
“Queremos dejarle certeza a nuestros hijos”, dijo doña Irma, vecina de San Mateo Xalpa, quien recuerda que desde administraciones pasadas les prometieron soluciones que nunca llegaron.
Demandas y bloqueos por inclusión
El anuncio, sin embargo, no estuvo exento de tensión. Otro grupo de residentes, que también busca regularizar sus predios, ocupó el edificio de la alcaldía y bloqueó avenidas principales. Argumentan que en el gobierno pasado les ofrecieron inclusión en el proceso y hoy temen quedar fuera.
La protesta paralizó por horas la avenida Guadalupe Ramírez, recordando que la regularización es más que un trámite burocrático: es un tema de justicia social y de derechos básicos como acceso a agua, energía y seguridad patrimonial.
Regularización y presupuesto participativo
Además, la Secretaría de Administración y Finanzas anunció que los asentamientos irregulares tendrán prioridad en la asignación de recursos del presupuesto participativo 2025.
Esto significa que, pese a su condición jurídica, las comunidades podrán presentar proyectos sociales y recibir apoyos económicos. No obstante, la ley limita que solo el 10% de los recursos se destinen a este tipo de iniciativas, lo que genera dudas entre vecinos sobre el alcance real de los apoyos.
Entre la legalidad y la conservación ambiental
El caso de Xochimilco pone sobre la mesa un dilema mayor: ¿cómo equilibrar el derecho a la vivienda con la necesidad de proteger áreas naturales?
Las zonas de conservación son vitales para la recarga de acuíferos y la biodiversidad, pero también son espacios donde la presión social por vivienda ha crecido. Autoridades locales aseguran que la regularización irá acompañada de estudios técnicos que garanticen seguridad y sostenibilidad.
Una deuda histórica
En palabras de Carolina Hernández Luna, directora general de asuntos jurídicos de la alcaldía, este proceso busca “dar certeza jurídica a miles de familias que llevan años en la incertidumbre”.
Para muchos, más que un documento oficial, la regularización representa el fin de una deuda histórica: el reconocimiento de su derecho a habitar, crecer y planear un futuro en tierras que han hecho suyas.
