
México y el reto de 24 millones de viviendas irregulares
Un estudio reciente del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus) revela que México cuenta con aproximadamente 24 millones de edificaciones potencialmente irregulares, una proporción significativa del parque de vivienda nacional. De este total, 93.5% corresponde a construcciones surgidas por compraventas sin regularización y 6.5% a invasiones de suelo, lo que refleja una problemática histórica de acceso limitado a vivienda formal.
Limitaciones para la regularización de viviendas
No todas las construcciones pueden ser legalizadas: solo el 63% son aptas para regularización, ya que el resto se localiza en zonas de riesgo o áreas naturales protegidas, donde la legalización está impedida por restricciones legales. José Alfonso Iracheta Carroll, director general del Insus, explicó que esta magnitud de informalidad responde a la falta de condiciones accesibles en las ciudades para familias de ingresos bajos, quienes a menudo optan por asentamientos irregulares al no encontrar opciones formales.
Consecuencias de la vivienda informal
La carencia de servicios esenciales como agua, drenaje y electricidad, así como la ausencia de certeza jurídica, son consecuencias inmediatas de la expansión irregular. Según la ENIGH 2024, alrededor de 7 millones de viviendas, el 26% del parque habitacional, no cuentan con escrituras, lo que limita el acceso a créditos, programas sociales y protección legal sobre la propiedad.
Acciones del Insus para regularización
El Insus proyecta realizar 700 mil acciones de regularización durante el sexenio vigente a través del programa “Vivienda para el Bienestar”, pero se advierte que la regularización no puede funcionar de manera aislada. Dulce María Franco Pérez, directora de Planeación y Evaluación de Proyectos del instituto, destacó que intervenciones fragmentadas pueden incentivar el crecimiento irregular si no se acompañan de planeación urbana, regulación del suelo y provisión de servicios.
Efectos colaterales en el mercado inmobiliario
Franco subrayó la importancia de evitar impactos negativos en el mercado: un aumento desmedido de plusvalía puede disparar los precios de la vivienda, dejando en desventaja a familias de bajos ingresos. El objetivo es que la regularización garantice seguridad jurídica, acceso a servicios básicos y condiciones dignas de vida, evitando que se perpetúe la desigualdad urbana.
Programa de gestión integral del suelo
Para abordar la problemática de manera integral, el Insus impulsa un programa de gestión del suelo que articule los tres niveles de gobierno. La meta es identificar zonas con potencial de crecimiento, crear condiciones para el desarrollo urbano que incluyan vivienda, actividades económicas, infraestructura y espacios públicos con planeación formal, asegurando un crecimiento sostenible y equitativo.