Vaquita marina, una especie al filo de la extinción por redes ilegales y omisión oficial

Mientras este 14 de julio el mundo recuerda a la vaquita marina en su día internacional, en México la especie sigue al borde de la extinción, atrapada por redes de pesca ilegales, la falta de acciones reales del gobierno y una protección que, en los hechos, solo existe en el papel.

Con menos de 10 ejemplares vivos, todos en el Alto Golfo de California, la vaquita marina, el mamífero marino más amenazado del planeta, enfrenta su posible extinción sin que el país que le da hogar haya logrado revertir su colapso poblacional.

Descubierta en 1958 y endémica de México, la vaquita ha pasado en tres décadas de tener una población estimada en cientos a contar hoy con apenas unos pocos individuos, que viven acorralados en una zona altamente conflictiva. 

Pese a ser una especie protegida por leyes nacionales y convenios internacionales, su mayor amenaza sigue operando con total impunidad: la pesca de totoaba, un pez cuya vejiga natatoria se trafica hacia Asia a precios que superan los 10 mil dólares por kilo. La captura de esta especie implica el uso de redes de enmalle, trampas letales donde las vaquitas quedan atrapadas y mueren ahogadas.

 ‘Sin eliminar redes, la vaquita desaparecerá’, advierten organizaciones

Aunque México declaró una zona de refugio para la vaquita y prohibió el uso de redes de enmalle desde 2015, la realidad en el mar es otra. Organizaciones civiles como Sea Shepherd y el Museo de la Ballena han documentado, año tras año, la permanencia de redes ilegales, incluso en áreas con presencia militar. 

De acuerdo con las organizaciones, la vigilancia de esta especie es intermitente, las sanciones escasas y la reacción institucional, casi inexistente. 

La situación refleja no solo un problema ambiental, sino una profunda crisis de gobernanza en una región marcada por la pesca ilegal, la pobreza y el control territorial de redes criminales. En San Felipe y Santa Clara, los principales pueblos pesqueros del Alto Golfo, el miedo es palpable. 

El Estado mexicano ante el borde de una extinción anunciada

México ha sido señalado internacionalmente por su inacción. En 2023, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentó un informe asegurando que la población de vaquitas permanecía “estable”, lo que fue duramente criticado por la comunidad científica, ya que no se basa en evidencia concluyente y minimiza la urgencia de intervención. 

El Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional ha reiterado que la única forma de salvar a la especie es eliminar por completo el uso de redes de enmalle en su hábitat, algo que México aún no ha logrado hacer cumplir.

Activistas ambientales y biólogos marinos coinciden en que aún es posible revertir el escenario, pero se necesita decisión política, voluntad institucional y coordinación efectiva con las comunidades locales.

A pesar de múltiples programas de compensación económica y de sustitución de artes de pesca, no se han generado alternativas viables ni sustentables para los pescadores, lo que perpetúa la dependencia de prácticas ilegales.

La desaparición de la vaquita no sería solo una tragedia ecológica, sino también una sentencia sobre el fracaso del Estado mexicano para proteger su patrimonio natural más valioso. La especie podría extinguirse en territorio nacional, bajo la vigilancia de instituciones ambientales que no han sabido, o quizás no han querido, actuar con contundencia.

 ¿Qué hace única a la vaquita marina?

• Es la marsopa más pequeña del mundo, con una longitud promedio de 1.5 metros

• Solo habita en el Alto Golfo de California, México

• Fue descubierta apenas en 1958, lo que la convierte en una de las especies marinas más recientemente identificadas

• Tiene ojos grandes y contorno oscuro que le dan una apariencia “tímida”

• Es muy discreta y evita el contacto con embarcaciones humanas

Principales amenazas que enfrenta

• Pesca ilegal de totoaba, que emplea redes de enmalle letales para la vaquita

• Tráfico internacional de fauna marina, impulsado por la demanda en China

• Falta de aplicación de la ley ambiental por parte de autoridades mexicanas

• Pobreza y falta de alternativas económicas para comunidades pesqueras locales

• Corrupción y colusión con redes criminales que controlan parte de la pesca en la región

Organizaciones que luchan por su conservación

• Sea Shepherd Conservation Society, con patrullajes marítimos y retiro de redes

• Centro para la Diversidad Biológica, con acciones legales y denuncias internacionales

• WWF México, con programas de educación y presión política.

• Museo de la Ballena, que opera embarcaciones de apoyo científico y retiro de artes de pesca

• Viva Vaquita, iniciativa conjunta de científicos que monitorean y difunden información sobre la especie

Cronología de una extinción anunciada

1997: Se estiman más de 500 vaquitas en libertad

2008: La cifra cae a menos de 200 ejemplares

2015: Se lanza la prohibición de redes de enmalle en la zona de refugio

2017: Se estima una población menor a 30 vaquitas

2022: Menos de 10 individuos, la mayoría con crías, sobreviven

2025: Se confirma que la especie continúa en peligro crítico, sin recuperación visible

¿Qué podemos hacer como sociedad?

• Informarnos y compartir la situación de la vaquita en redes sociales y medios locales

• Presionar a las autoridades para implementar vigilancia efectiva en el Alto Golfo

• Consumir productos del mar de origen responsable, con certificaciones ecológicas

• Apoyar a organizaciones que trabajan por su conservación, ya sea con donativos o voluntariado

• Rechazar productos ilegales de vida silvestre, especialmente en mercados asiáticos y turísticos

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