El 15 de diciembre de 2023 marcó un antes y un después en la historia del sureste mexicano: el Tren Maya, la megaobra estrella del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, comenzó oficialmente su operación con la promesa de transformar la región. Pero, a un año de su inauguración, ¿qué se ha cumplido y qué desafíos enfrenta este icónico proyecto?
Acompáñanos en este análisis donde desglosamos cifras, opiniones de usuarios y perspectivas de expertos sobre uno de los desarrollos más ambiciosos del México contemporáneo.
El sueño del Tren Maya: una promesa de desarrollo
Desde sus primeras etapas, el Tren Maya fue concebido como una obra que no solo conectaría los estados de Quintana Roo, Campeche, Yucatán, Tabasco y Chiapas, sino que también impulsaría el desarrollo económico y social de una región históricamente marginada.
La presidenta Claudia Sheinbaum, durante la reciente inauguración del tramo sur entre Escárcega y Chetumal, calificó el proyecto como un símbolo del nuevo México: «Aquí hay un pueblo que sabe de su fuerza; no hay nadie que lo detenga».
Sin embargo, las cifras del primer año de operación plantean dudas sobre si este proyecto ha logrado cumplir con sus objetivos iniciales.
Cifras del primer año: ¿un inicio prometedor o desalentador?
El Tren Maya esperaba transportar a tres millones de pasajeros durante su primer año. Sin embargo, los datos oficiales indican que solo se logró movilizar al 20% de esa meta:
- Total de pasajeros: 603,182.
- Turistas extranjeros: 33,547.
- Turistas nacionales: 281,593.
- Locales: 167,901.
- Grupos prioritarios: 120,141 (adultos mayores, estudiantes, personas con discapacidad).
Este bajo desempeño ha generado críticas, sobre todo considerando el aumento del costo de construcción, que pasó de 140 mil millones de pesos a más de 500 mil millones.
Opiniones de los usuarios: avances y áreas de oportunidad
Uno de los mayores retos señalados por los pasajeros es la falta de infraestructura adecuada en las estaciones.
Problemas destacados:
- Falta de conectividad:
- Las estaciones están lejos de los aeropuertos y las principales ciudades.
- «Los taxis son carísimos y no hay transporte directo», señala un usuario en Cancún.
- Infraestructura incompleta:
- Falta de espacios para comer, tomar un café o resguardarse del clima.
- «Las terminales necesitan mejoras urgentes para ofrecer una experiencia agradable», comentan usuarios frecuentes.
El futuro del Tren Maya: ¿puede detonar el turismo?
A pesar de los retos, las autoridades locales y federales ven el primer año como una etapa de aprendizaje. Bernardo Cueto Riestra, secretario de Turismo de Quintana Roo, asegura que este periodo ha servido para evaluar y optimizar las estrategias turísticas vinculadas al tren.
Acciones en marcha:
- Conexión con aeropuertos y destinos clave.
- Creación de rutas turísticas complementarias en cada estación.
- Integración de experiencias culturales y naturales únicas, como visitas guiadas a zonas arqueológicas y reservas ecológicas.
“Estamos trabajando para que el Tren Maya sea mucho más que un medio de transporte; queremos que sea una experiencia turística integral”, afirma Cueto.
¿Éxito o proyecto en construcción?
El Tren Maya aún enfrenta desafíos significativos en términos de infraestructura y conectividad, pero su potencial para detonar el turismo y el desarrollo económico sigue intacto. La clave estará en la coordinación entre gobiernos, operadores y prestadores de servicios para convertir esta ambiciosa obra en un motor de transformación regional.
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