Tren Maya: la controvertida estrategia para manejar fauna silvestre

Tren Maya: la controvertida estrategia para manejar fauna silvestre

Mientras los vagones del Tren Maya avanzan en su construcción, una sombra se cierne sobre los ecosistemas del sureste mexicano. Entre las críticas a su impacto ambiental, un reciente contrato entre la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y una empresa encargada del manejo de fauna ha encendido una nueva polémica: animales como jaguares, tapires, monos araña y aves están siendo capturados y reubicados, con métodos que incluyen trampas, dardos y hasta pirotecnia para alejarlos de la ruta ferroviaria.

¿Qué significa esto para la biodiversidad de la región? ¿Es posible compensar el daño que estas prácticas están causando a los corredores biológicos?

El contrato que desató la controversia

En días recientes, se hizo público un contrato que detalla las acciones para manejar la fauna silvestre en la ruta del Tren Maya. Entre las medidas, se incluye:

Captura y reubicación de animales mediante trampas, redes y jaulas.

Uso de rifles y pistolas de dardos calmantes para inmovilización.

Espantarlos con cohetes y pirotecnia para evitar su regreso.

Manejo y disposición de cadáveres de animales atropellados por el tren.

Estas prácticas, aunque comunes en proyectos de infraestructura, han generado un fuerte rechazo ciudadano y activista.

El dilema de la «fauna nociva»

La empresa encargada clasifica como “fauna nociva” a especies que interfieran con el desarrollo del proyecto, incluso cuando se trata de animales en peligro de extinción, como el jaguar o el tapir. Esto contradice los compromisos ambientales establecidos por el gobierno.

Semarnat y Profepa: ¿vigilancia suficiente?

Ante la reacción ciudadana, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) prometió vigilar el cumplimiento de normativas ambientales, mientras que la Profepa supervisará la reubicación de especies. Sin embargo, estas declaraciones no han sido suficientes para calmar las críticas.

Medidas anunciadas:

  • Creación del Área de Protección de Flora y Fauna Jaguar: Un intento por compensar los daños a los corredores biológicos.
  • Normativas de manejo de fauna: Reubicación de especies afectadas por las obras.

El problema estructural:

La fragmentación de ecosistemas va más allá del manejo de fauna. Sin soluciones específicas, como pasos de fauna y puentes verdes, la conexión entre hábitats seguirá viéndose afectada, poniendo en riesgo la reproducción y movilidad de las especies.

Impacto en la biodiversidad del sureste mexicano

El Tren Maya atraviesa uno de los pulmones verdes más importantes del país, hogar de especies emblemáticas y en peligro de extinción.

Principales amenazas:

  • Fragmentación de corredores biológicos: Especies como el jaguar necesitan amplios territorios conectados para sobrevivir.
  • Alteración de zonas de reproducción: La construcción interrumpe ciclos naturales esenciales para la fauna.
  • Impacto en comunidades locales: La biodiversidad no solo es clave para el medio ambiente, sino también para la cultura y economía de la región.

¿Qué alternativas existen?

Especialistas y activistas han señalado que existen soluciones viables para mitigar los daños ambientales:

Infraestructura amigable con la fauna

Construcción de pasos de fauna para evitar atropellamientos.

Puentes verdes que conecten hábitats fragmentados.

Monitoreo y conservación

Supervisión constante de las rutas migratorias de las especies.

Planes de reforestación para compensar la pérdida de hábitats.

Participación ciudadana y comunitaria

Crear espacios donde comunidades locales, gobierno y expertos trabajen juntos en estrategias de conservación.

Incorporar el conocimiento tradicional de los pueblos originarios.

El tren avanza, pero la biodiversidad retrocede

El manejo de fauna silvestre en la ruta del Tren Maya refleja un enfoque que prioriza la infraestructura sobre el medio ambiente. A pesar de las promesas de mitigación, las prácticas actuales contradicen los principios de conservación y generan más preguntas que respuestas.

Si bien el proyecto busca detonar el desarrollo económico del sureste mexicano, es imprescindible que lo haga sin sacrificar su riqueza natural. La protección de los ecosistemas no puede ser un tema secundario, sino un eje central para garantizar un futuro sostenible.

¡Únete a nuestro canal en WhatsApp! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil

Salir de la versión móvil