Más de 300 unidades del transporte público en Morelos paralizaron el centro de la capital y las calles aledañas al Congreso local en una manifestación que refleja la creciente inconformidad del sector. Los transportistas exigen conocer la iniciativa de ley sobre Movilidad y Transporte, presentada recientemente en el pleno legislativo, así como respuestas concretas a problemáticas que aseguran llevan años sin solución.
Una protesta que paralizó la capital
El paro convocado por la Federación Auténtica del Transporte (FAT) reunió a combis y microbuses que bloquearon dos puntos clave de la ciudad. La movilización no solo provocó afectaciones a la vialidad, también puso sobre la mesa la tensión entre el gremio transportista, la gobernadora Margarita González y los diputados locales.
De acuerdo con el dirigente Dagoberto Rivera Jaimes, los choferes han operado durante meses bajo protesta, colocando en sus unidades mensajes como “Solución al ajuste de la tarifa de transporte, Sra. Gobernadora”. Señalan que los compromisos asumidos por el Congreso no se han cumplido, pues a pesar de solicitar el documento de la iniciativa, no les fue entregado tras su presentación.
El reclamo por una tarifa justa
Uno de los principales puntos de la protesta es la insuficiencia de la tarifa actual de 10 pesos, la cual, según los transportistas, no cubre los gastos de combustible ni el mantenimiento de las 14 mil unidades que circulan en el estado.
Rivera Jaimes advirtió que el sector se encuentra “económicamente colapsado” y que los trabajadores están dispuestos a renovar unidades y mejorar el servicio, pero insisten en que el ajuste tarifario es indispensable. Recordó que desde agosto de 2024, bajo la administración anterior de Cuauhtémoc Blanco Bravo, se intentó un aumento que no prosperó, dejando al gremio en una situación de desgaste financiero.
Iniciativa de movilidad bajo la lupa
El detonante de la manifestación fue la iniciativa de ley sobre Movilidad y Transporte presentada en el Congreso local. Los transportistas denunciaron que, pese a solicitar el documento para revisarlo, no recibieron respuesta. “Queremos analizar la propuesta y discutir punto por punto lo que no esté bien, pero no se nos entregó nada”, señaló Rivera Jaimes.
El jefe de la Gubernatura se comprometió a facilitar la iniciativa para su revisión, sin embargo, los líderes gremiales reiteraron que no aceptarán un proyecto que consideren injusto o que pretenda imponer un modelo ajeno a la realidad del estado.
Desconfianza hacia los cambios en cada administración
Los transportistas de Morelos han mostrado resistencia a los intentos de modernización que, aseguran, suelen llegar con cada sexenio. Modelos como los corredores de transporte articulado no han prosperado en la entidad, y los choferes sostienen que el sistema actual debe fortalecerse con medidas equitativas, no con imposiciones.
Rivera Jaimes subrayó que la exigencia es clara: una ley justa y equitativa, que no favorezca intereses políticos ni de particulares. Además, criticó el crecimiento del pirataje y de las plataformas digitales de transporte, que, según el gremio, operan sin reglas claras y ponen en desventaja a los concesionarios formales.
La gobernadora, a un año de gestión
La protesta se da en vísperas de que la gobernadora Margarita González cumpla su primer año en el cargo. Para los transportistas, el balance es negativo en materia de movilidad, pues consideran que los problemas estructurales del sistema siguen sin atenderse.
Entre sus exigencias principales se encuentran:
- Ajuste en la tarifa de transporte.
- Combate al transporte irregular y plataformas sin regulación.
- Inclusión del gremio en la discusión de la nueva ley de movilidad.
- Soluciones al deterioro de las unidades y apoyo para su renovación.
Una ciudad atrapada entre el caos vial y el debate político
El colapso vial vivido en la capital de Morelos refleja no solo la fuerza de presión del gremio, sino también la urgencia de un diálogo efectivo entre el gobierno y los transportistas. La parálisis en el centro de la ciudad fue una muestra del impacto que puede generar la falta de acuerdos en un servicio esencial para la movilidad cotidiana de miles de personas.
La protesta de los transportistas en Morelos evidencia la fragilidad del sistema de transporte público y la necesidad de consensuar soluciones reales. Mientras los trabajadores demandan un ajuste tarifario y participación en la iniciativa de movilidad, el gobierno estatal enfrenta el reto de equilibrar modernización, justicia social y viabilidad económica.
El futuro del transporte en la entidad dependerá de que las autoridades y el gremio logren construir una ley que responda a las demandas ciudadanas sin marginar a quienes día a día sostienen la operación de este servicio. Lo que está en juego no es solo el precio del pasaje, sino la posibilidad de tener un sistema más eficiente, regulado y justo para todos.
