El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, lamentó la decisión del municipio de Tlaquepaque de no integrarse a la recién creada Agencia Metropolitana de Gestión Integral de Residuos, lo que lo deja fuera de un fondo de 200 millones de pesos.
La gestión de la basura en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) se ha convertido en el nuevo campo de batalla político. La aprobación para crear la Agencia Metropolitana de Gestión Integral de Residuos ha desatado un conflicto directo entre el Gobierno de Jalisco, encabezado por Pablo Lemus, y el ayuntamiento de Tlaquepaque, que ha decidido marginarse del proyecto.
La decisión de Tlaquepaque no solo es política, sino que tiene consecuencias financieras directas: el municipio no tendrá acceso a un fondo de 200 millones de pesos destinado a los ayuntamientos que sí se adhirieron al convenio para modernizar sus sistemas de recolección y manejo de desechos.
La Postura Firme del Gobernador
Pablo Lemus no ha ocultado su descontento con la postura de Tlaquepaque. En declaraciones públicas, el gobernador calificó el servicio de recolección de basura del municipio como «endeble» y advirtió que, al quedar fuera de la agencia, no contarán con el apoyo del estado para la gestión de sus residuos.
«Pablo Lemus reafirma que Tlaquepaque no tendrá acceso a servicios de la Agencia Metropolitana de Residuos», tituló un medio local, reflejando la firmeza del mandatario. Lemus subrayó que Tlaquepaque no cuenta con los recursos necesarios para invertir en nuevos camiones o centros de transferencia por sí solo, lo que podría agravar sus problemas de gestión de basura a largo plazo.
¿Qué Hará la Nueva Agencia?
En medio de la disputa política, existe confusión sobre las funciones reales de la nueva agencia. El propio gobernador ha aclarado que el organismo no se encargará de la recolección de basura en las calles, una tarea que seguirá siendo responsabilidad de cada municipio.
Entonces, ¿cuál es su propósito? La agencia se enfocará en:
* Gestionar la red de centros de transferencia de residuos en la ZMG.
* Fortalecer los rellenos sanitarios existentes, como el de Picachos.
* Analizar la viabilidad de nuevos sitios de disposición final, con un enfoque en reducir la cantidad de basura que llega a ellos.
La tendencia, según Lemus, es reducir la generación de basura, no necesariamente construir más vertederos.
«Lo que los presidentes municipales me han expresado es que cada uno de los municipios quiere quedarse con su propio sistema de recolección de residuos, es decir, esta agencia no va a entrar con camiones recolectores». – Pablo Lemus Navarro.
Las Consecuencias para los Ciudadanos
Más allá del enfrentamiento entre políticos, la decisión de Tlaquepaque podría tener un impacto directo en sus habitantes. Sin acceso a los fondos estatales y sin el respaldo técnico de la nueva agencia metropolitana, el municipio enfrenta el desafío de modernizar su sistema de gestión de residuos de manera aislada.
La controversia deja varias preguntas en el aire: ¿Es la decisión de Tlaquepaque una defensa de su autonomía municipal o un error estratégico que afectará la calidad de los servicios públicos? Mientras tanto, la basura, un problema cotidiano y tangible, se acumula como el principal punto de tensión en la agenda política de Jalisco.
