Han pasado 11 años desde la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero. Un caso que marcó la historia reciente de México y que sigue siendo un reclamo de justicia para las familias de los jóvenes.
Este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó su compromiso: “Verdad y justicia, ese es nuestro compromiso”, declaró durante su conferencia mañanera, previo a la marcha conmemorativa en la Ciudad de México.
Compromiso del gobierno federal
Sheinbaum recordó que existe un fiscal especial encargado de las investigaciones y que su administración mantiene reuniones permanentes con madres y padres de los normalistas.
“El Gobierno federal está poniendo todo de su parte para llegar a la verdad y la justicia, y encontrar a los jóvenes”, aseguró.
Protestas y tensión en el Campo Militar 1-A
El jueves, la exigencia de justicia derivó en un episodio violento frente al Campo Militar 1-A. Un grupo de manifestantes lanzó un camión de carga contra una de las puertas e incendió el vehículo, mientras los familiares encabezaban un mitin pacífico horas antes.
Frente a ello, la presidenta fue enfática: “No vamos a caer en provocaciones ni en represión, pero no estamos de acuerdo con acciones violentas”.
La exigencia de los familiares
Los padres y madres de los normalistas reiteraron su llamado a la Fiscalía General de la República (FGR) para no descartar líneas de investigación que involucran a miembros del Ejército. Además, exigieron la entrega de más de 800 folios reservados por la Sedena, los cuales podrían contener información clave sobre la desaparición.
Una herida que sigue doliendo
A más de una década, el caso Ayotzinapa sigue siendo una herida abierta en la memoria colectiva. Las familias mantienen viva la exigencia de justicia, y el gobierno federal asegura que la verdad es el único camino posible.
