A casi tres años de haber iniciado la Iniciativa Tiburón de Isla Mujeres, la organización civil Saving Our Sharksreportó una recuperación de hasta 20 mil ejemplares de tiburones en aguas de Quintana Roo, un logro sin precedentes impulsado por la colaboración entre científicos, ambientalistas y pescadores locales.
Pamela Vázquez, directora de Sostenibilidad de la organización, explicó que este avance es resultado directo del trabajo con los principales productores de tiburón en Isla Mujeres, quienes tradicionalmente lideraban la pesca de esta especie en la zona. “Fueron pescadores que durante tres generaciones extrajeron tiburón, pero que hoy han dejado de pescar el 80% de sus capturas habituales”, señaló.
La iniciativa ha logrado una reducción del 20% en el volumen de pesca que solía salir en hasta cuatro tráileres llenos de producto. Esta disminución ha favorecido la recuperación de escualos como el tiburón tigre, limón, martillo y ballena, entre otros, especies vitales para el equilibrio marino.
Vázquez indicó que el incremento en los avistamientos no solo de tiburones, sino también de otras especies marinas como las rayas, es señal de que los ecosistemas están respondiendo positivamente a las acciones de conservación. “No es de alarmarse, sino de celebrarlo. Si vemos un tiburón, solo hay que mantener la calma y retirarnos para dejarlo en paz”, recomendó.
En el marco del Mes del Tiburón, la organización promueve actividades de educación ambiental para romper prejuicios, como el mito de que los tiburones son una amenaza directa para los humanos. “No estamos en su cadena alimenticia”, aclaró la activista.
Además, destacó que la recuperación de estas poblaciones permite a la comunidad científica estudiar sus patrones de movimiento, zonas de alimentación y reproducción, datos clave para seguir protegiendo a esta especie amenazada a nivel global. “Falta mucho por conocer, pero estamos avanzando”, dijo.
La Iniciativa Tiburón de Isla Mujeres se consolida como un ejemplo exitoso de conservación comunitaria, en la que pescadores tradicionales se convierten en defensores del mar, y donde Quintana Roo reafirma su compromiso con el cuidado del entorno marino y su biodiversidad.
