Una marea masiva de sargazo azota las costas de Quintana Roo, con Mahahual y Xcalak reportando más de 3,200 toneladas recolectadas en solo dos meses. Crece el temor a un año récord de arribo del alga, amenazando gravemente el turismo y los ecosistemas marinos del Caribe Mexicano.
El Caribe Mexicano enfrenta una de sus crisis ambientales más severas con la llegada masiva y anticipada de sargazo a las costas de Quintana Roo. Las paradisíacas playas, motor económico del estado, se ven opacadas por una «marea marrón» que parece intensificarse, generando alarma entre autoridades, empresarios y la población local. La situación es particularmente crítica en el sur del estado, pero sus efectos se sienten a lo largo de toda la franja turística.
Alerta Máxima: Cifras que Preocupan
En Mahahual y Xcalak, dos joyas de la Costa Maya, la magnitud del problema es palpable. Según informes recientes, en los últimos 60 días se han recolectado más de 3,200 toneladas de sargazo. Esta cifra subraya la intensidad de un fenómeno que, según expertos y locales, podría romper récords históricos en 2025.
Víctor Rosales, ambientalista con conocimiento de la zona, ha expresado su preocupación:
“Mahahual tiene un problema de Sargazo, la barrera está conteniendo el alga, recordemos que es la temporada de sargazo y esta temporada ha sido bastante difícil y estamos recibiendo bastante sargazo”.
Esta «temporada difícil» no se limita al sur. Destinos de renombre mundial como Playa del Carmen, Puerto Morelos y Tulum también están sufriendo el embate del alga. La imagen de playas con agua color turquesa está siendo reemplazada por la de una densa biomasa vegetal en descomposición.
Impacto Económico y Turístico en Jaque
La llegada del sargazo no es solo un problema estético; sus repercusiones económicas son profundas y directas. El sector turístico, pilar de la economía quintanarroense, ya resiente los efectos. Reportes indican que algunos turistas están cancelando sus viajes y los hoteleros enfrentan «dolores de cabeza» para manejar la situación y las expectativas de sus huéspedes.
La «marea marrón» no solo disuade a los visitantes por su aspecto y el olor fétido que produce al descomponerse en la orilla («lodo de olor fétido» ), sino que también limita drásticamente las actividades recreativas acuáticas. La incertidumbre sobre la evolución del arribo del alga añade una capa de complejidad a la planificación turística a corto y mediano plazo.
Daño Ecológico Inevitable
Más allá del turismo, el exceso de sargazo representa una seria amenaza para la vida marina. Las grandes acumulaciones de esta macroalga en las costas impiden que la luz solar llegue a los pastos marinos, vitales para muchas especies. Además, su descomposición consume grandes cantidades de oxígeno en el agua, creando zonas anóxicas que pueden ser letales para peces y otros organismos marinos. La alteración de los ecosistemas costeros es una consecuencia directa y preocupante.
Esfuerzos de Contención Superados y Controversias
Las autoridades y brigadas de limpieza trabajan incansablemente para retirar el sargazo de las playas. Se han instalado barreras de contención en varios puntos, pero la magnitud del arribo a menudo las supera. «La marea marrón, como se le conoce, está brincando las barreras, pues la corriente las empuja y provoca que llegue hasta tierra firme», indican reportes.
A esta lucha se suma una controversia en Playa del Carmen, donde la Red de Monitoreo del Sargazo ha señalado que los servicios náuticos podrían estar exacerbando el problema al solicitar «puertas» o aperturas en los 2.5 kilómetros de barrera antisargazo instalada. Esta situación evidencia la compleja interacción entre las actividades económicas y los esfuerzos de mitigación ambiental, sugiriendo que factores humanos podrían estar dificultando la contención efectiva del alga.
Si bien en Cancún se han destacado esfuerzos para evitar la acumulación diaria y preservar el color característico del mar , la presión del sargazo es constante y creciente en toda la región.
Respuesta Gubernamental: Mesa Estratégica en Marcha
Ante la gravedad de la situación, el gobierno estatal ha tomado cartas en el asunto. El pasado 10 de junio, la gobernadora Mara Lezama instaló la Mesa de Estrategia de Sargazo 2025 en Quintana Roo, con el objetivo de atender «con fortaleza» el arribo del alga. Se espera que de esta mesa surjan directrices y acciones coordinadas para enfrentar un desafío que trasciende lo meramente estacional y se perfila como una amenaza sistémica para el estado.
La recurrencia y la intensidad creciente del fenómeno del sargazo obligan a Quintana Roo a buscar soluciones más robustas, innovadoras y posiblemente de cooperación internacional, que vayan más allá de las limpiezas reactivas. La salud de sus ecosistemas y la viabilidad de su modelo turístico dependen de ello.
