Sarampión vuelve a encender las alertas sanitarias en México tras confirmarse una nueva defunción en la Ciudad de México, informó la Secretaría de Salud (SSa). Con este fallecimiento, ocurrido durante 2025 pero reportado oficialmente este año, la cifra nacional asciende ya a 28 muertes, mientras la transmisión del virus continúa activa en todo el territorio.

El panorama preocupa a las autoridades federales y estatales, debido al aumento sostenido de contagios y a la dispersión del brote en prácticamente todos los estados de la República. De acuerdo con la Dirección General de Epidemiología, hasta el momento se han confirmado 8 mil 889 casos de sarampión en 319 municipios del país.
Sarampión: Distribución de fallecimientos por entidad federativa
Del total de muertes registradas, Chihuahua concentra 21, lo que lo mantiene como el estado más golpeado por el brote. Jalisco reporta dos decesos, mientras que Sonora, Durango, Ciudad de México, Michoacán y Tlaxcala registran un caso cada uno. En estas dos últimas entidades, las defunciones ocurrieron durante lo que va de 2026.
Las autoridades sanitarias explicaron que la confirmación oficial de fallecimientos suele tardar varias semanas, debido a los análisis de laboratorio necesarios para validar los casos. Sin embargo, en el reciente deceso agregado en la capital del país, la SSa no ha ofrecido detalles adicionales sobre las circunstancias del contagio.
Estados con mayor número de contagios en 2026
Aunque Chihuahua fue el epicentro del brote en 2025, cuando acumuló 4 mil 493 casos, durante 2026 el mayor número de contagios se ha desplazado hacia otras entidades. Jalisco encabeza la lista con mil 432 personas afectadas, seguido por Chiapas con 250, Sinaloa con 144 y Ciudad de México con 138.
En Chihuahua, donde se originó la emergencia sanitaria el año pasado, se han confirmado 11 nuevos casos en lo que va del presente año. La dispersión geográfica del virus ha llevado a reforzar las acciones de vigilancia epidemiológica en los 32 estados.
Medidas preventivas en escuelas y espacios públicos
Ante el incremento de contagios, algunas entidades han comenzado a implementar protocolos de prevención, especialmente en centros educativos. En el Estado de México, por recomendación de la Secretaría de Salud local, se toma la temperatura a los estudiantes al ingresar a las escuelas y se solicita el uso de cubrebocas como medida de precaución.
Estas acciones buscan reducir el riesgo de transmisión comunitaria, especialmente entre niñas, niños y adolescentes, quienes representan uno de los grupos más vulnerables frente al sarampión.
Autoridades sanitarias también han reiterado la importancia del esquema completo de vacunación, ya que se trata de la herramienta más eficaz para prevenir complicaciones graves asociadas a esta enfermedad viral altamente contagiosa.
Sarampión: una enfermedad prevenible que vuelve a preocupar
El sarampión es una infección que puede provocar fiebre alta, erupciones cutáneas, tos y conjuntivitis, pero en casos severos puede derivar en neumonía, encefalitis e incluso la muerte. Su reaparición con fuerza en México ha puesto en evidencia los rezagos en cobertura de vacunación acumulados en años recientes.
Especialistas en salud pública advierten que la movilidad poblacional, la baja inmunización en ciertos grupos y la desinformación han contribuido a la propagación del virus. La Secretaría de Salud ha llamado a madres, padres y tutores a verificar las cartillas de vacunación y acudir a los centros de salud para completar los esquemas pendientes.
Llamado urgente a reforzar la vacunación
Con miles de casos activos y 28 muertes confirmadas, el gobierno federal insiste en que es indispensable fortalecer las campañas de inmunización y mantener medidas básicas de prevención, como el lavado frecuente de manos, el uso de cubrebocas en espacios cerrados y la atención médica inmediata ante síntomas sospechosos.
Mientras continúa el monitoreo epidemiológico, las autoridades trabajan en coordinación con los estados para contener el brote y evitar que el número de contagios y defunciones siga en aumento. El objetivo, subrayan, es cortar las cadenas de transmisión y proteger a las poblaciones más vulnerables.