La propuesta de reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas ha generado debate entre legisladores, empresarios, trabajadores y el Gobierno federal. La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha señalado que la implementación debe ser gradual, siguiendo un proceso de consenso.
Actualmente, la ley permite trabajar un máximo de 48 horas semanales, con jornadas de ocho horas diarias y un día de descanso con salario completo. México es, además, uno de los países con más horas trabajadas al año según la OCDE, con un promedio de 2 mil 124 horas anuales, superando a Costa Rica, Rusia y Japón.
Gradualidad y diálogo como prioridad
La reforma fue propuesta en octubre de 2022, pero no ha avanzado en el Congreso. Sheinbaum afirmó el pasado 1 de mayo que esta iniciativa es una prioridad de su gobierno, pero subrayó que no se puede implementar de manera inmediata.
“No se puede de un día a otro, pero lo importante es cómo lo vamos a hacer y que sea por consenso, un acuerdo que permita mejores condiciones para las y los trabajadores”, señaló la mandataria.
Por su parte, Marath Bolaños, secretario del Trabajo, destacó que la reducción de horas no afectará la productividad. “Lo que hace es dignificar la existencia de los trabajadores, devolviéndoles tiempo y valorizando su trabajo semana a semana”, indicó.
Los empresarios han advertido que la implementación podría generar costos adicionales y afectar su desarrollo, por lo que la gradualidad y el diálogo entre todos los involucrados es clave para garantizar un proceso equitativo y viable.
La reforma a la jornada laboral forma parte de un plan más amplio de Sheinbaum para mejorar las condiciones laborales en México, buscando equilibrar productividad y calidad de vida, y alineándose con estándares internacionales de bienestar laboral.
