En pleno 2025, el racismo sigue apareciendo donde menos debería: en los espacios cotidianos. En la Ciudad de México, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred) ha recibido cerca de 10 denuncias formales por racismo en lo que va del año, la mayoría ocurridas en tiendas departamentales, donde clientes fueron tratados con desconfianza solo por su apariencia.
Geraldina González de la Vega, presidenta de Copred, explicó que los reportes incluyen casos donde las personas fueron seguidas por empleados de seguridad o revisadas después de pagar sus compras, solo por tener una tonalidad de piel más oscura, portar tatuajes o pertenecer a pueblos originarios.
De la apariencia a la exclusión: la cara cotidiana del racismo en CDMX
Imagina entrar a una tienda con la intención de comprar un regalo o una prenda y notar que alguien te sigue, te observa, te cuestiona. Esa es la experiencia que muchos denunciantes relataron ante el Copred, una vivencia que hiere y que, en palabras de González de la Vega, “reproduce una cadena de prejuicios y estigmas profundamente arraigados”.
Aunque el número de denuncias parece bajo, las autoridades reconocen que el racismo es poco denunciado en la capital. Muchas víctimas no se atreven a reportar estos hechos por miedo a represalias o porque creen que no servirá de nada.
Sin embargo, Copred ha comenzado a realizar mesas de trabajo con las principales tiendas departamentales, buscando establecer protocolos internos que eviten estos abusos. El objetivo es claro: que el personal reciba capacitación en diversidad e inclusión para erradicar comportamientos discriminatorios desde su raíz.
Un problema histórico que persiste en el México moderno
El racismo no es nuevo en México. Durante la inauguración del 7º Encuentro de la Red Multidisciplinaria para la Investigación sobre la Discriminación, se recordó que este problema tiene raíces coloniales que siguen manifestándose en la actualidad.
La exposición fotográfica de Federico Gama, presentada durante el evento, retrata con crudeza esa herencia: la forma en que el color de piel y el origen social siguen definiendo oportunidades, trato y percepciones en la vida diaria.
De acuerdo con González de la Vega, los prejuicios asociados a la apariencia física, el acento o la vestimenta son ejemplos de cómo el racismo se mantiene normalizado e invisible.
“No se trata solo de insultos o exclusión directa, sino de actitudes cotidianas que refuerzan la desigualdad”, enfatizó.
Copred impulsa acciones y sensibilización social
Ante la persistencia del racismo en espacios públicos y privados, Copred trabaja en campañas de concientización para que más personas se atrevan a denunciar. También busca fortalecer la colaboración con empresas y dependencias gubernamentales, integrando la inclusión y el respeto como parte esencial de la vida laboral y comercial.
Además, el organismo ha recordado que cualquier ciudadano puede presentar una queja en línea o de forma presencial, sin necesidad de abogado, si considera que ha sido víctima de discriminación.
La batalla contra el racismo en la CDMX aún está lejos de terminar, pero la visibilización de estos casos es el primer paso para cambiar la cultura del trato desigual.
