El arribo masivo de sargazo continúa siendo uno de los principales desafíos ambientales y turísticos para Quintana Roo. Aunque el fenómeno no afecta todos los días ni todas las playas por igual, los recales intensos registrados durante las últimas semanas han generado preocupación entre el sector hotelero, principalmente en destinos de alta afluencia como Cancún, Riviera Maya, Tulum, Cozumel y Costa Mujeres.
De acuerdo con el más reciente semáforo de monitoreo de la Red de Monitoreo del Sargazo, 37 de las 40 playas evaluadas al sur de la entidad presentan niveles excesivos de la macroalga, mientras que solo dos permanecen libres de recales.
La situación coincide con una de las temporadas más severas registradas en el Caribe mexicano, impulsada por una biomasa histórica que permanece flotando en el Atlántico tropical.
Turismo y hoteleros acuerdan un plan emergente
Frente a este panorama, el Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, la Secretaría de Turismo del Gobierno de México y la Secretaría de Turismo de Quintana Roo acordaron poner en marcha un Plan Emergente para atender de manera inmediata los efectos del sargazo y fortalecer la competitividad del principal destino turístico del país.
El secretario de Turismo de Quintana Roo, Bernardo Cueto Riestra, explicó que el objetivo es actuar de manera coordinada con el sector privado para implementar soluciones de corto plazo que permitan reducir las afectaciones en las playas sin perder de vista una estrategia de largo alcance.
«Hoy el sargazo exige actuar de manera coordinada y con soluciones inmediatas. Sabemos que el sargazo representa uno de los mayores desafíos para nuestro destino, por eso estamos construyendo junto con el sector hotelero una ruta de trabajo que permita responder de forma oportuna a los recales, proteger la experiencia de quienes nos visitan y mantener la competitividad del Caribe mexicano», señaló.
Cuatro ejes para proteger al destino
El plan acordado contempla cuatro líneas de acción prioritarias: fortalecer la conectividad aérea mediante nuevas rutas y recuperación de asientos; reforzar la promoción internacional del Caribe mexicano; atender de manera inmediata el problema del sargazo y proteger los miles de empleos que dependen de la actividad turística.
Bernardo Cueto destacó que la atención al sargazo forma parte de una estrategia integral que busca responder tanto a las necesidades del sector turístico como a las condiciones ambientales que enfrenta el estado.
«No podemos esperar a que termine la temporada para actuar. Estamos trabajando con los distintos órdenes de gobierno, el sector hotelero y especialistas para implementar medidas que permitan atender el recale de manera más eficiente, optimizar los recursos disponibles y garantizar que nuestras playas continúen siendo uno de los principales atractivos del Caribe mexicano», dijo.
Un fenómeno que rebasa las playas
Especialistas coinciden en que el problema del sargazo responde a un fenómeno oceánico de gran escala relacionado con el cambio climático, el incremento de nutrientes en el océano y las corrientes marinas que transportan millones de toneladas de macroalga hacia el Caribe.
La Secretaría de Marina informó que hasta finales de mayo habían sido recolectadas más de 39 mil 500 toneladas de sargazo, mientras que durante junio la cifra ya supera las 50 mil toneladas. Las estimaciones oficiales indican que al cierre de 2026 podrían retirarse hasta 119 mil toneladas, una cantidad superior a las aproximadamente 96 mil recolectadas durante todo 2025.
En municipios como Tulum, Mahahual, Costa Maya, Puerto Morelos y Playa del Carmen, el recale continúa siendo constante, obligando a mantener operativos permanentes de limpieza tanto en tierra como en el mar.
La prioridad es mantener el liderazgo turístico
El secretario de Turismo aseguró que las reuniones entre autoridades y empresarios continuarán durante las próximas semanas para dar seguimiento al Plan Emergente y ajustar las acciones conforme evolucione la temporada.
«La prioridad es que el Caribe mexicano mantenga su liderazgo mundial como destino turístico. Para lograrlo necesitamos trabajar unidos, evaluar permanentemente los resultados y responder con rapidez a los retos que representa el sargazo.
“Nuestro compromiso es proteger la economía de Quintana Roo, preservar la calidad de nuestros destinos y brindar confianza tanto a quienes viven del turismo como a quienes nos eligen para vacacionar», comentó.
