El estado mantiene alta participación económica, baja desocupación, pero enfrenta informalidad laboral del 42.7 por ciento
Durante el primer trimestre de 2025, Quintana Roo se posicionó como una de las entidades con mayor participación económica en el país, al registrar que el 66% de su población de 15 años y más forma parte de la fuerza laboral activa, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) publicada por el Inegi.
El estado reportó una tasa de desocupación de apenas 2.4%, ligeramente por debajo del promedio nacional de 2.5%, lo cual muestra una relativa estabilidad en su mercado laboral. Además, la tasa de subocupación —que representa a quienes desean trabajar más horas de las que actualmente laboran— fue de 5.8%, también inferior al promedio nacional de 6.6%.
No obstante, el principal reto de Quintana Roo sigue siendo la informalidad laboral. El 42.7% de su población ocupada se encuentra en condiciones de informalidad, es decir, sin acceso a seguridad social ni reconocimiento formal por parte de sus empleadores. Aunque esta cifra es menor al promedio nacional de 54.3%, sigue siendo una barrera para la mejora en las condiciones laborales.
La ENOE también destaca que el 34.9% de las personas ocupadas en Quintana Roo están en condiciones críticas de ocupación, un indicador que contempla a quienes trabajan muchas horas con bajos ingresos o en situaciones precarias. Este porcentaje es ligeramente superior al promedio nacional de 33.6%.
En cuanto al trabajo asalariado, el 72.8% de las personas ocupadas en el estado perciben un sueldo o salario por parte de una unidad económica, cifra positiva respecto al promedio nacional de 66.5%. Esto indica un mayor nivel de formalización salarial, aunque sin necesariamente implicar acceso a prestaciones sociales.
A nivel nacional, la situación laboral muestra señales de estancamiento. La tasa de participación económica fue de 59.2%, con 59 millones de personas ocupadas, 120 mil menos que hace un año. La informalidad laboral se mantiene alta en todo el país, con 32 millones de personas en esta condición.
Así, mientras Quintana Roo destaca por su alta integración al mercado laboral y bajos niveles de desempleo, la precariedad de muchas de esas ocupaciones y la persistente informalidad siguen siendo áreas que requieren atención para mejorar la calidad del empleo en el estado.
