Durante el segundo trimestre de 2025, Yucatán alcanzó una tasa de participación económica de 65.8%, la tercera más alta de todo México, solo detrás de Quintana Roo (67%) y Baja California Sur (66.7%). En términos prácticos, esto significa que casi dos de cada tres yucatecos mayores de 15 años trabajan o buscan empleo de manera activa.
La tasa de desocupación en Yucatán fue de 1.9%, muy por debajo del promedio nacional (2.7%) y entre las más bajas del país, lo que refleja un mercado laboral con capacidad de absorción y relativa estabilidad. En cifras, esto equivale a poco más de 24 mil personas sin empleo, frente a un universo de más de 1.2 millones de ocupados.
Informalidad laboral, el gran reto
Sin embargo, los datos también muestran claroscuros. Uno de los principales retos para la entidad es la informalidad laboral, que alcanzó a 58.6% de la población ocupada, superior al promedio nacional (54.8%). Esto implica que más de la mitad de los trabajadores no cuentan con seguridad social ni prestaciones, y dependen de esquemas de empleo precarios, muchos ligados a micronegocios o actividades por cuenta propia.
Otro punto relevante es la tasa de condiciones críticas de ocupación, que en Yucatán fue de 33%. En este indicador, que mide ingresos bajos y jornadas laborales extensas, la entidad se ubica apenas por encima de la media nacional (32.5%).
Por el contrario, la subocupación (personas que desean trabajar más horas) se ubicó en 8.5%, un poco por arriba del 7.2% nacional, lo que muestra que en el estado todavía hay segmentos de trabajadores con empleos de baja intensidad laboral.
Yucatán, comparado con otros estados
Si se compara con otros estados del sureste, Yucatán muestra un perfil intermedio: mejores niveles de desocupación que Tabasco (4.4%) y Campeche (2.6%), pero con mayor informalidad que Quintana Roo (43.9%). Frente a Oaxaca y Chiapas, donde la informalidad rebasa el 78%, Yucatán se ve mucho más sólido; sin embargo, frente a Nuevo León o Coahuila, donde la informalidad ronda 34%, la brecha es evidente.
Los resultados de la ENOE muestran que Yucatán sobresale por su alta participación laboral y bajo desempleo, lo que lo coloca en la élite nacional en materia de actividad económica. No obstante, aún tiene retos importantes, como reducir la informalidad y mejorar la calidad del empleo, de modo que los trabajadores no solo tengan ocupación, sino también acceso a mejores condiciones de seguridad social y salarios dignos.
