Quintana Roo emite primera sentencia por violencia vicaria en Playa del Carmen

Quintana Roo emite primera sentencia por violencia vicaria en Playa del Carmen

José Escamilla fue sentenciado por usar a su hijo para dañar emocionalmente a su ex pareja en Quintana Roo

Por primera vez en Quintana Roo, un juez dictó sentencia por el delito de violencia vicaria, una forma de violencia de género en la que se utiliza a los hijos como herramientas para ejercer control o causar sufrimiento a una mujer. La resolución se dio el pasado 28 de mayo y representa un precedente legal en la lucha contra este tipo de violencia.

El sentenciado, José de Jesús Escamilla Cid, de 25 años y originario de la Ciudad de México, fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión por hechos ocurridos en Playa del Carmen en perjuicio de Carla, su ex pareja y madre de su hijo.

De acuerdo con el expediente judicial, la relación estuvo marcada por celos extremos, control emocional y violencia psicológica. Escamilla revisaba las redes sociales de Carla, le prohibía maquillarse, tener amigos en el trabajo y la cuestionaba por cada interacción digital. En una ocasión, incluso creó una página de Facebook para ofenderla públicamente.

El hecho que detonó la denuncia penal ocurrió el 30 de abril de 2024, cuando el hombre se llevó por la fuerza al hijo de ambos, un niño de apenas dos años, que estaba bajo el cuidado de la abuela materna. Después, comenzó a llamar a Carla para decirle que no le devolvería al menor y que se lo llevaría a la Ciudad de México, con el único fin de generarle dolor emocional.

Quintana Roo emite primera sentencia por violencia vicaria en Playa del Carmen
Quintana Roo emite primera sentencia por violencia vicaria en Playa del Carmen

Tras la denuncia formal y la emisión de una Alerta Amber, el niño fue devuelto a su madre tres días después. La investigación reveló que el padre, anteriormente, negaba la paternidad del niño y no contribuía a sus gastos de manutención.

El juez de juicio oral determinó que el acusado actuó con plena intención de infligir daño emocional a su expareja utilizando al hijo en común como medio, lo cual encuadra en el delito de violencia vicaria según lo establecido en el marco legal del estado.

La violencia vicaria ha sido reconocida en los últimos años como un mecanismo extremo de control masculino que se manifiesta cuando los agresores, al perder el control directo sobre la mujer, usan a sus hijos e hijas para continuar la agresión. Diversas organizaciones han impulsado reformas para que sea tipificada en todo el país.

Con este fallo, Quintana Roo se suma a la lista de estados que comienzan a sancionar este delito, marcando un precedente que puede influir en la protección de mujeres y niños en todo México.

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