¿Qué pasa con los bebés que son abandonados en México? Caso en Iztapalapa lo revela

Un bebé fue abandonado en el Metro UAM-I en Iztapalapa. Conoce qué pasa cuando un recién nacido es encontrado en la calle.

¿Qué pasa con los bebés que son abandonados en México?

Un bebé fue hallado en los sanitarios públicos frente a la estación UAM-I de la Línea 8 del Metro, en la colonia Barrio San Miguel, alcaldía Iztapalapa.

El llanto del recién nacido fue detectado por las cámaras de videovigilancia, monitoreadas por operadores del C2 Oriente, quienes alertaron de inmediato a policías capitalinos.

Rescate del bebé en Iztapalapa

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CDMX), los oficiales ingresaron a los sanitarios y encontraron al pequeño envuelto en una cobija, tirado en el piso.

“Un policía lo envolvió con su chamarra y, rápidamente, a bordo de una patrulla, lo trasladaron a un hospital para que recibiera atención médica especializada”, detalló la institución.

El menor permanece bajo resguardo médico mientras se determina su situación legal y familiar.

¿Qué pasa cuando un bebé es abandonado?

En México, abandonar a un recién nacido es considerado delito, y el Código Penal Federal lo castiga con cárcel de uno a cuatro años. Si el responsable es el padre, madre o tutor, también puede perder la patria potestad.

El procedimiento tras el hallazgo de un bebé es el siguiente:

  • La policía atiende el reporte y resguarda al menor.
  • Si necesita atención, se traslada a un hospital.
  • El caso pasa al Ministerio Público, que abre una carpeta de investigación.
  • El bebé queda bajo tutela del Estado y puede ser canalizado al DIF o a una familia de acogida.
  • Si no se localiza a los padres, se inicia un proceso de adopción.

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes obliga a las autoridades a garantizar el derecho de los menores a vivir en familia. Por eso, bebés abandonados reciben atención médica, psicológica y social antes de ser canalizados a un albergue o familia de acogida.

En muchos casos, si los padres no aparecen, los niños son candidatos a un proceso de adopción legal, lo que asegura que puedan crecer en un entorno protegido.

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