La crisis de movilidad en Nuevo León ha alcanzado un nuevo nivel de visibilidad. Integrantes del colectivo Resistencia Civil Regiomontana realizaron una protesta en el municipio de Guadalupe, desplegando pancartas sobre un puente peatonal para denunciar las afectaciones que viven diariamente miles de ciudadanos. La manifestación reflejó el hartazgo social por los largos tiempos de traslado, la insuficiencia del transporte público y el colapso de las principales arterias viales.
La protesta: un llamado visible en medio del tráfico
La manifestación se llevó a cabo en la avenida Eloy Cavazos, una de las vialidades más transitadas de la zona metropolitana de Monterrey. Los automovilistas que circulaban por el lugar pudieron leer consignas como: “Este tráfico es el resultado de una crisis de movilidad” y “¿No estaban mejorando el transporte público?”.
En redes sociales, el colectivo compartió imágenes que mostraban la participación ciudadana y la intención de generar conciencia sobre un problema que, lejos de resolverse, se ha agudizado tras la pandemia.
Transporte público insuficiente desde la pandemia
Uno de los principales detonantes de la crisis es la escasez de camiones urbanos. Desde 2020, la flota de transporte público en el estado ha sido insuficiente para atender la demanda, provocando que los usuarios esperen más de una hora en paradas sin que llegue una unidad disponible.
Aunque el gobierno estatal ha adquirido nuevos camiones en los últimos años, la oferta sigue sin cubrir las necesidades de una población en crecimiento acelerado. El resultado: mayor dependencia del automóvil particular y un tráfico cada vez más insostenible.
Obras del Metro y el impacto en las vialidades
A la falta de transporte público se suma el cierre de vialidades clave por obras de infraestructura. Actualmente se construyen las Líneas 4 y 6 del Metro, un proyecto que, según el gobernador Samuel García, estará concluido antes del Mundial FIFA 2025.
No obstante, mientras las obras avanzan, las calles y avenidas de Monterrey y su área metropolitana sufren constantes bloqueos, desvíos y embotellamientos, lo que ha elevado los tiempos de traslado a niveles históricos.
Regreso a clases: un detonante del colapso vial
El 1 de septiembre, con el regreso a clases, el tráfico en la zona metropolitana colapsó. Miles de familias retomaron sus rutinas y la capacidad de las vialidades se vio completamente rebasada.
Este fenómeno puso en evidencia que la movilidad en Nuevo León no está preparada para absorber picos de demanda, lo que genera una percepción de caos urbano.
Propuestas del gobierno: transporte escolar y horarios escalonados
Ante el descontento social, el gobierno estatal ha planteado alternativas como implementar un sistema de transporte escolar compartido y la adopción de horarios escalonados en escuelas y empresas.
La idea es reducir la concentración de vehículos en horas pico, distribuyendo los traslados a lo largo del día. Sin embargo, estas propuestas aún se encuentran en fase de planeación y no tienen una fecha clara para ser discutidas con los sectores involucrados, como empresarios, instituciones educativas y organizaciones civiles.
La visión ciudadana: falta de soluciones inmediatas
Para los colectivos ciudadanos, estas propuestas no resuelven el problema de fondo: la insuficiencia estructural del transporte público y la falta de alternativas de movilidad sustentable.
Resistencia Civil Regiomontana, al igual que otros grupos, insiste en que los tiempos de traslado actuales afectan la calidad de vida, la productividad y la salud mental de la población, por lo que exigen soluciones concretas y no solo planes a futuro.
Un reto para el futuro de la movilidad en Monterrey
La crisis de movilidad en Nuevo León no es un problema aislado. Se trata de un fenómeno que combina urbanización acelerada, dependencia del automóvil, falta de transporte masivo eficiente y obras de gran escala que impactan en la vida cotidiana.
El reto para las autoridades será ofrecer respuestas inmediatas que alivien la situación actual, sin descuidar los proyectos estratégicos que podrían mejorar la movilidad a largo plazo.
La protesta ciudadana en Guadalupe es un recordatorio de que la movilidad en Nuevo León atraviesa un punto crítico. Mientras las soluciones estructurales llegan, los habitantes enfrentan cada día largas horas en el tráfico y un transporte público insuficiente. La presión social podría convertirse en un catalizador para que el gobierno acelere medidas urgentes y no deje el tema únicamente en el terreno de las promesas.
