La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización en materia de impacto ambiental para el proyecto “Laguna Prime”, un restaurante que se pretendía construir en la zona hotelera de Cancún, al considerar que las obras representarían una afectación a manglares y otros ecosistemas costeros de la Laguna Nichupté. 

El proyecto, promovido por la empresa Capital de Restaurantes, S.A.P.I. de C.V., contemplaba la construcción de un restaurante con un sótano y dos niveles, de 12.4 metros de altura y una superficie total de construcción de 2,168.34 metros cuadrados, sobre el bulevar Kukulcán, a la altura del kilómetro 14+387, en el municipio de Benito Juárez.

Durante la evaluación, la autoridad ambiental detectó que la propuesta no se desarrollaría únicamente dentro de la superficie concesionada de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), como había señalado la empresa. El análisis concluyó que una parte importante del restaurante se proyectaba directamente sobre la Laguna Nichupté, mediante una estructura sostenida por 21 pilotes de concreto.

La autoridad explicó que el área de intervención comprendía dos zonas: una dentro de la concesión de Zofemat y otra ubicada sobre la propia laguna, fuera de los límites de esa concesión. Incluso incorporó planos y análisis cartográficos para sustentar esa conclusión.

Habría afectado la flora

Otro de los aspectos que pesó en la resolución fue la presencia de vegetación propia de ecosistemas costeros. El expediente identifica especies como mangle rojo, mangle botoncillo, palma chit, uva de mar, ceiba, chechén y barbasco, entre otras, registradas incluso en la información presentada por el promovente.

Aunque la empresa sostuvo que únicamente realizaría labores de despalme en una superficie limitada y que la vegetación se conservaría en áreas ajardinadas, la Semarnat concluyó que las obras sí implicarían una intervención directa sobre vegetación de manglar y sobre la zona lagunar, debido a las características constructivas del proyecto.

Como parte de su análisis, la autoridad utilizó herramientas de información geográfica y cartografía del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), con las que determinó que toda el área donde se pretendía desarrollar el proyecto corresponde a vegetación de manglar.

La autoridad también señaló que, por esa razón, el proyecto implicaría un Cambio de Uso de Suelo en Terrenos Forestales, además de comprometer la integridad del flujo hidrológico de la zona, factores que fueron considerados determinantes durante la evaluación ambiental.

Proyectado desde 2024

El procedimiento de evaluación comenzó en julio de 2024, cuando la empresa presentó la Manifestación de Impacto Ambiental. 

Durante el proceso, la Semarnat solicitó opiniones técnicas a diversas dependencias federales, estatales y municipales, entre ellas la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), la Dirección General de Gestión Forestal, la Dirección General de Zona Federal Marítimo Terrestre y Ambientes Costeros, el Ayuntamiento de Benito Juárez y la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo.

Esta resolución representa uno de los casos recientes más relevantes en materia de evaluación ambiental en Cancún, al tratarse de un proyecto planteado dentro de uno de los ecosistemas más sensibles de la zona hotelera.